Publicidad
Inicio » Artículos destacados » En las comidas oficiales ¿comemos o trabajamos?
En las comidas oficiales ¿comemos o trabajamos?

En las comidas oficiales ¿comemos o trabajamos?

Por Ana Mª Aceituno Alcalá. Experta en comunicación y protocolo empresarial. ANATHENEA –Formación y Consultoría para la Inteligencia. Profesora de ISDE.

¿Comemos o trabajamos? Esta puede ser una pregunta que muchos profesionales, directivos y ejecutivos de diferentes ámbitos profesionales se plantean alguna vez cada semana. Sí, los apretados horarios y agendas de trabajo que llevan muchos de ellos exigen que se ocupe al máximo su tiempo operativo. Esto supone que haya que “rentabilizar” el tiempo del desayuno, del almuerzo y, en ocasiones, hasta de la cena.

Según afirma Pilar Muiños en su libro “El protocolo en las comidas”, el acto de comer es consustancial al ser humano. Pero comer en compañía requiere seguir una serie de normas sociales establecidas que pueden afectar a nuestra imagen, aunque también desde el punto de vista del anfitrión, exige el conocimiento de unas normas organizativas básicas.

La pregunta con la que inicio este artículo no es baladí, puesto que implica una disyuntiva entre comer –en el sentido más básico de alimentación- y trabajar. Recuerdo que Ramiro Calle, en uno de sus numerosos libros, comentaba “cuando como, como y nada más”. Esto que parece tan sencillo como es centrar la atención en el acto de comer, no supone una tarea fácil para muchas personas que ocupan cargos de responsabilidad en la administración, las empresas y las instituciones en general. En muy pocas ocasiones pueden concentrar su atención en comer, puesto que tienen que atender llamadas telefónicas, responder emails, enviar tweets, hablar con las otras personas con las que están “almorzando”, mirar papeles, tomar notas…

No es extraño, pues, que muchas de estas personas tengan que hacer uso de medicación para aliviar problemas digestivos. Si a eso añadimos posibles intolerancias alimenticias que se producen cada vez con mayor frecuencia, como es el caso de la celiaquía, podríamos considerar los desayunos, los almuerzos y las cenas de trabajo, en cierta medida, como factores de riesgo de enfermedad laboral.

Y es que en este tipo de encuentros se entremezclan los aspectos sociales y profesionales del ámbito propio en que tienen lugar. En caso de que viajemos por negocios a otros países también debemos tomar en cuenta los aspectos culturales que marcan las pautas sociales en estas circunstancias.

Y, ¿qué características tienen lugar en estos encuentros profesionales?:

• La primera de ellas es que se trata de un acto de comunicación interpersonal de relaciones públicas entre una empresa con sus clientes o entre empresas o instituciones afines que emprenden una actividad conjunta.

• La segunda es consecuencia de la primera y consiste en la buena imagen que se proyecta de cada una de las partes involucradas en estos eventos, sobre todo en lo que se refiere al anfitrión.

• La tercera supone una planificación y organización adecuada para cada situación concreta dependiendo del mayor o menor carácter formal del encuentro.

• La cuarta, y no menos importante, es el logro de los objetivos propuestos inicialmente para esta reunión.

Al hablar de encuentros de negocios como actos de relaciones públicas alrededor de una mesa, se hace necesario resaltar que son actos de comunicación y protocolo en los que se emiten unos mensajes, intencionados o no, en función de algunos factores a tomar en cuenta.

El primero de ellos es la forma de las mesas. Parece un aspecto “natural”, pero establece unas diferencias muy sutiles.

Si lo que pretendemos conseguir es fomentar relaciones, resulta adecuado utilizar mesas redondas puesto que las posibles diferencias se matizan al sentarse en torno a un círculo y se genera una sensación más cercana y personal.

Por el contrario, si lo que queremos reflejar son patentes diferencias de posición o roles, las mesas cuadradas o rectangulares contribuyen a este objetivo, debido a las esquinas netamente marcadas por las líneas angulares de este tipo de mesas.

Otro de los factores a tener en cuenta es el protocolo que el anfitrión establece para la ubicación de sus invitados. Ésta será una decisión a tomar dependiendo de la mayor o menor formalidad del encuentro. Si el evento es muy formal y con altos cargos, bien sea del ámbito público o privado, conviene designar una zona diferenciada de presidencia de la mesa para al anfitrión y el invitado de honor y ordenar al resto de invitados siguiendo criterios objetivos.

En este sentido entra en juego la disposición protocolaria en las mesas. Puede realizarse en torno a dos sistemas de presidencia: la francesa o la inglesa. En la presidencia francesa el anfitrión tiene enfrente a su invitado de honor con el que puede comunicarse perfectamente dándole, además, un lugar importante respecto al resto de los invitados. Este protocolo genera una comunicación muy cercana en el entorno próximo al anfitrión y para los demás invitados. Por este motivo, esta presidencia es la más utilizada en el ámbito de las reuniones de negocios.

Por otro lado, la presidencia inglesa con el anfitrión y el invitado de honor a los lados totalmente opuestos de la mesa no favorece la interrelación entre ellos, perdiendo en parte el carácter comunicativo que debe tener este tipo de encuentros. Debido a ello, esta disposición protocolaria es más adecuada y se utiliza así para los eventos de tipo social con presidencia de una pareja, cuyos miembros pueden atender a los invitados de una manera más personalizada.

En cuanto a tipos de comidas de trabajo en España, no sólo hablamos de almuerzos, sino también de desayunos, coffee-breaks, brunchs y cenas.

Si nos referimos a un desayuno de trabajo, éste no suele durar más de una hora u hora y media. Tiene lugar a primera hora de la mañana y se realiza en la propia empresa o en cualquier espacio adecuado a esta finalidad, cafetería de un hotel, por ejemplo. Se trata de tomar algo relativamente ligero, al menos para los gustos españoles.

En caso de viajar a otro país, podemos encontrarnos con una amplia variedad de alimentos, como en el caso del desayuno americano. Sin embargo, esta opción puede dificultar ampliamente la actividad de trabajo al requerir de más espacio y además puede ocasionar algunas situaciones delicadas, como manchas en la documentación o en la ropa.

El resto del contenido es exclusivo para suscriptores

Inicie sesión si usted ya es suscriptor o  si aún no lo es Suscríbase aquí .

Contenidos relacionados

Ver Todos >>

El mantenimiento de la integridad del know-how empresarial mediante fórmulas contractuales y de cumplimiento legal

El mantenimiento de la integridad del know-how empresarial mediante fórmulas contractuales y de cumplimiento legal

Por  Antonia Lobo.Socia de Gros Monserrat Abogados  Juan Luis Contreras.Abogado de Gros Monserrat Abogados   Hasta que se proceda a realizar la trasposición de la Directiva 2016/943 sobre Secretos Comerciales, existen distintas formas y maneras para proteger el Know-How de nuestra compañía. Las referencias legales que el Derecho nos ofrece para definir qué se entiende por know-how, coinciden en la ... Leer Más »

El secreto profesional del abogado: límites y consecuencias de su vulneración

El secreto profesional del abogado: límites y consecuencias de su vulneración

Por Fernando Badenes Abogado de King & Wood Mallesons El secreto profesional del abogado constituye unos de los pilares en los que se asienta nuestro sistema jurídico. Coincidimos con los autores que se han pronunciado en la materia[i] en que garantiza y perpetúa no sólo la relación esencial de confianza que tiene que existir entre un cliente y su letrado, ... Leer Más »

Concurso de acreedores en las entidades deportivas

Concurso de acreedores en las entidades deportivas

Por César Gilo Gómez. Abogado. Doctor en Derecho SUMARIO: I. Planteamiento de la problemática. II. Contenido de la Disposición Adicional Segunda Bis de la Ley Concursal. III. ¿Qué deudas deben satisfacerse para no descender de categoría? Nuevo orden de prelación de créditos como consecuencia del artículo 192 del Reglamento de la Real Federación Española de Fútbol. IV. Soluciones: especial referencia ... Leer Más »

Los delitos contra los derechos de los trabajadores no generan responsabilidad penal para la persona jurídica

Los delitos contra los derechos de los trabajadores no generan responsabilidad penal para la persona jurídica

Negro sobre blanco una vez más. La reciente sentencia del Tribunal Supremo 121/2017, de 23 de febrero, aclara lo que era una evidencia para la inmensa mayoría de la jurisprudencia y de los académicos: los delitos contra los derechos de los trabajadores no generan responsabilidad penal de la persona jurídica (RPPJ), aunque sí puedan generarle la obligación civil de indemnizar ... Leer Más »

Caídas en la vía pública: la prueba en procesos seguidos por la responsabilidad patrimonial de los Ayuntamientos

Caídas en la vía pública: la prueba en procesos seguidos por la responsabilidad patrimonial de los Ayuntamientos

  Por Jordi Fontquerni i Bas. Procurador de los Tribunales En la vida práctica aparecen determinados hechos que no por ser supuestos repetidos en infinidad de ocasiones, pierden su importancia procesal, sino todo lo contrario, como ocurre con las caídas en la vía pública por parte de usuarios de la misma. Cada día es más relevante la posición procesal de ... Leer Más »

Ver más contenidos en esta categoría >>

Logo Header Menu
Right Menu Icon