Los consumidores critican la respuesta de la UE ante la crisis económica derivada de la guerra de Irán
La Asociación Española de Consumidores reclama medidas fiscales para frenar la inflación y considera insuficientes propuestas como el teletrabajo o el impulso del transporte público
(Imagen: E&J)
Los consumidores critican la respuesta de la UE ante la crisis económica derivada de la guerra de Irán
La Asociación Española de Consumidores reclama medidas fiscales para frenar la inflación y considera insuficientes propuestas como el teletrabajo o el impulso del transporte público
(Imagen: E&J)
La Asociación Española de Consumidores ha criticado duramente la falta de medidas eficaces por parte de la Unión Europea para hacer frente a los efectos de la crisis económica derivada de la guerra de Irán, denunciando que las propuestas planteadas por la Comisión Europea evidencian “una preocupante falta de diagnóstico real” sobre la situación actual de los consumidores.
Según la organización, el paquete de medidas presentado en forma de borrador —que previsiblemente será aprobado por los Estados miembros en los próximos días— resulta claramente insuficiente para afrontar el principal problema económico actual: la inflación.
El teletrabajo, una medida “desconectada de la realidad”
Entre las propuestas planteadas por la Comisión Europea destaca la implantación del teletrabajo obligatorio un día a la semana como fórmula para reducir el consumo energético. Sin embargo, la Asociación considera que esta medida carece de impacto real en países como España.
En este sentido, subraya que una gran parte del tejido empresarial español no puede aplicar el teletrabajo, por lo que su eficacia sería muy limitada. Además, insiste en que el problema principal de los consumidores no es energético, sino el encarecimiento generalizado de los precios.
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Rebajas fiscales como solución prioritaria
Frente a estas iniciativas, la Asociación defiende que la clave para aliviar la presión económica sobre los ciudadanos pasa por la reducción de impuestos, especialmente del IVA, competencia en la que la UE tiene un papel determinante.
La organización pone como ejemplo la rebaja fiscal aplicada por el Gobierno español en los carburantes, que —según sostiene— ha contribuido a contener los precios en comparación con otros países del entorno europeo.
En esta línea, reclama extender este tipo de medidas a productos básicos, especialmente a la alimentación, donde el impacto de la inflación está siendo más acusado.

(Imagen: UE)
Dudas sobre el transporte público gratuito
Otra de las propuestas analizadas por la UE es el abaratamiento o gratuidad del transporte público. Aunque la Asociación reconoce que puede ser positiva en determinados contextos, advierte de importantes limitaciones estructurales en España.
Entre ellas, destaca la desigualdad territorial en el acceso a redes de transporte público, así como el riesgo de colapso del sistema si se incrementa masivamente la demanda sin reforzar previamente las infraestructuras y el personal.
Según la organización, esta situación podría perjudicar especialmente a los colectivos más vulnerables, que dependen exclusivamente de estos servicios.
Críticas a la falta de liderazgo europeo
La Asociación Española de Consumidores concluye que las medidas planteadas por la UE responden más a un enfoque “cosmético” que a soluciones estructurales, reclamando una estrategia más ambiciosa y eficaz.
En su valoración, la organización advierte de que la Unión Europea lleva años perdiendo capacidad de iniciativa ante crisis económicas internacionales, lo que —a su juicio— se refleja en propuestas que no abordan los problemas reales de los ciudadanos.
Por ello, insiste en la necesidad de adoptar políticas que incidan directamente en la reducción de precios y en la protección del poder adquisitivo, especialmente en un contexto de elevada inflación.

