Era mañana temprana, casi adolescente, la luz generosa, pero aún tímida, iluminaba con claridad y sensibilidad la playa. Me pude sentar en uno de esos templos del hedonismo que afortunadamente aún ocupan parte de nuestras playas para tomarme un café y una tostada con mantequilla y mermelada de naranja. Mis pies sentían la fría arena […]