Connect with us
Estilo de Vida

Secretos de cocineros y abogados: de Adolfo Suárez a Pedro Sánchez

"A los cocineros les sucede como a los abogados. Si prestan sus servicios de forma personal y directa a un cliente, por el hecho de hacerlo, tienen acceso a mucha información personal"

Mesa presidencial

(Imagen: E&J)

Tomás Crudité

Crítico gastronómico




Tiempo de lectura: 4 min

Publicado




Estilo de Vida

Secretos de cocineros y abogados: de Adolfo Suárez a Pedro Sánchez

"A los cocineros les sucede como a los abogados. Si prestan sus servicios de forma personal y directa a un cliente, por el hecho de hacerlo, tienen acceso a mucha información personal"

Mesa presidencial

(Imagen: E&J)

Cuando un abogado explica algún acontecimiento o acto en el que ha sido protagonista una persona que es o ha sido cliente suyo, antes de iniciar la explicación o comentario, es frecuente que introduzca un mensaje previo anunciando que, si hace público lo que explicará a continuación, es porque lo que dirá ya es público dado que el protagonista ya lo comunicó a través de otros medios o canales con anterioridad. Por tanto, el abogado al compartir la información de su cliente no viola el secreto profesional ni traiciona la confianza de su cliente en su discreción.

A los cocineros profesionales les sucede lo mismo. Si bien es cierto que los cocineros no están sometidos a la disciplina de un colegio profesional con normas deontológicas de obligado cumplimiento y con capacidad para sancionar, sí lo están a una especie de autoridad que es tan fiscalizadora como puede serlo un colegio profesional. Esta autoridad es el mercado, que juzga con objetividad, en base a resultados y evaluando todos los factores.

Global IA

A los cocineros les sucede como a los abogados. Si prestan sus servicios de forma personal y directa a un cliente, por el hecho de hacerlo, tienen acceso a mucha información personal.

Nadie se puede imaginar la información que tiene el cocinero de la familia Grimaldi, Christian García, sobre los gustos y costumbres del Príncipe de Mónaco, gran cocinero de origen español que lleva más de 35 años trabajando para la familia monegasca. García está focalizado en la cocina clásica del principado, que básicamente se nutre de la cocina francesa e italiana, esta última una de las preferidas del príncipe.

Suscríbete a nuestra
NEWSLETTER

Lo mismo se podría decir de Guillaume Gómez, que ha sido jefe de cocina durante muchos años en el Palacio del Elíseo, cocinando para el presidente de la República francesa y su familia. Igualmente, en este caso, el apellido recuerda el origen español del gran cocinero, que es un gran experto en preparar platos de la cocina del Pirineo, tanto de la vertiente francesa como de la española.

Por ello, no es de extrañar que uno de los platos favoritos en la actualidad de Emmanuel y Brigitte Macron sea un plato tan sencillo como el “trinchat de la Cerdanya”, un plato catalán hecho a base de verduras hervidas pasadas por la sartén e ilustradas con “cansalada”, un tipo de panceta propia del valle pirenaico hispano-francés denominado “La Cerdanya”.

Plato de entrecote

(Imagen: E&J)

José Roca, un gran cocinero español, ha cocinado para casi todos los presidentes de la democracia española. Sabe lo que le gusta a cada presidente. Sabe que el presidente Pedro Sánchez disfruta mucho cuando consigue tener en la mesa un entrecot caliente y al punto “Saignant”, un punto de cocción un poco superior al “bleu” francés que presenta la carne prácticamente cruda.

Conseguir que un plato llegue al comensal a la temperatura y cocción deseada es muy difícil y solo está en manos de grandes cocineros, especialmente cuando son varios los comensales que se deben atender a un tiempo.

Pero el presidente Sánchez, que es un hombre que disfruta con la cocina, no come solo para alimentarse: también en ocasiones disfruta de cenas en familia de comida temática, incluso de la llamada comida basura. Un día al año puede disfrutar comiendo perritos calientes con patatas fritas, acompañadas de las salsas más famosas del mundo, la mayonesa, el kétchup y la mostaza, y todo ello alegrado con refrescante cerveza.

Otro gran cocinero de presidentes ha sido Julio González de Buitrago, que en su libro “La cocina de la Moncloa” nos revela cómo se cocina en el Palacio Presidencial. El presidente Aznar, nos confiesa, disfrutaba con unos huevos fritos con chistorra o chorizo, con las paellas y un buen churrasco con un buen maridaje de un vino de las mejores denominaciones de origen castellanas. El Vega Sicilia era uno de sus preferidos. Su capricho era el helado de café Häagen-Dazs.

El presidente Felipe González ha confesado en ocasiones su predilección por los guisos y potajes, con especial debilidad por el marmitako. El presidente Zapatero coincidía con Felipe González en valorar y disfrutar los guisos, pero uno de sus platos favoritos, que no siempre le dejaban comer, eran los espaguetis a la putanesca. Curiosamente no soportaba la pasta con tomate y la carne de caza. Su esposa controlaba que no comiera dulces ni fritos. Fue aplaudido por toda la familia presidencial el gazpacho de sandía y carabineros, que incorporó el cocinero de la Moncloa como novedad en su mandato.

Grupo de cocineros presidenciales

(Imagen: E&J)

El presidente Mariano Rajoy, como buen gallego, era un enamorado de la empanada gallega, pero sus comidas preferidas eran el salmorejo, las anchoas de Santoña y el solomillo de ternera gallega. Disfrutaba con el buen vino y el mejor whisky en la sobremesa de los días festivos. Para desayunar siempre tomaba kiwi en rodajas.

El presidente Leopoldo Calvo-Sotelo coincidía con Zapatero en su amor por la pasta, pero a él la pasta le gustaba blanca, sola con mantequilla y queso parmesano. Su auténtico plato favorito era el steak tartar y también los arenques.

El primer presidente de la democracia, Adolfo Suárez, no era un hombre de cultura gastronómica. Su plato favorito, o el que más pedía, era la tortilla francesa. Igualmente le gustaban los garbanzos pasados por la sartén. Muchos de los que compartieron mantel con él coincidían en señalar que él realmente disfrutaba cuando acababa lo que comía y podía encender un Ducados, su marca favorita de cigarrillos. Probablemente, la ingesta que más disfrutaba era cuando podía desayunar en familia y compartir churros.

Los cocineros que revelan todas estas intimidades de sus clientes, como hacen los abogados, siempre dicen, o bien que tienen autorización para decirlo o que lo explican porque ya es una información divulgada con anterioridad y por ello ya es información pública.

Lo cierto es que, como pasa en los clubes de abogados de élite, entre profesionales se explican muchas cosas, guardando siempre el secreto debido, como se hace en el selecto club de los 25 cocineros “Chefs des Chefs”, en el que solo se admiten profesionales que hayan trabajado para jefes de Estado o primeros ministros.

  • telegram

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

  • tiktok

Copyright © 2026 , powered by Economist & Jurist.