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Al día

Secuelas tras intervencion quirurgica

AUTOR
Redacción editorial
Tiempo de lectura: 2 min

Publicado

 

Hechos: el actor sufre como secuela definitiva una incontinencia anal parcial tras ser intervenido quirúrgicamente de unas hemorroides sangrantes y de una fisura anal. La sentencia de instancia desestima la demanda por no quedar acreditada la responsabilidad del médico, que es confirmada por la Audiencia.

El TS por el contrario, revoca la sentencia y estima el recurso del paciente mediante la aplicación de la doctrina del resultado desproporcionado





 





La responsabilidad médica del demandado deriva esencialmente de la doctrina del resultado desproporcionado, del que se desprende la culpabilidad del autor, que ha sido consagrada por la jurisprudencia de esta Sala en numerosas sentencias: 29 de junio y 9 de diciembre de . 1999 y 30 de enero de 2003, que dice esta última que el profesional médico debe responder de un resultado desproporcionado, del que se desprende la culpabilidad del mismo, que corresponde a la regla res ipsa liquitur (la cosa habla por sí misma) de la doctrina anglosajona, a la regla anscheinsbeweis (apariencia de la prueba) de la doctrina alemana y a la regla de la faute virtuelle (culpa virtual), que significa que si se produce un resultado dañoso que normalmente no se produce más que cuando media una conducta negligente, responde el que ha ejecutado ésta, a no ser que pruebe cumplidamente que la causa ha estado fuera de su esfera de acción.

Con lo cual, esta doctrina no lleva a la objetivación de la responsabilidad sino a la demostración de la culpabilidad del autor del daño desproporcionado. A no ser, claro es, que tal autor, médico, pruebe que tal daño no deriva de su actuación, como dice la S 2 Dic. 1996, reiterada por la de 29 Nov. 2002: `el deber procesal de probar recae, también, y de manera muy fundamental, sobre los facultativos demandados, que por sus propios conocimientos técnicos en la materia litigiosa y por los medios poderosos a su disposición gozan de una posición procesal mucho más ventajosa que la de la propia víctima, ajena al entorno médico y, por ello, con mucha mayor dificultad a la hora de buscar la prueba, en posesión muchas veces sus elementos de los propios médicos o de los centros hospitalarios a los que, que duda cabe, aquéllos tienen mucho más fácil acceso por su profesión“.

En el caso presente el médico demandado ha realizado una intervención quirúrgica que, habiendo producido un resultado desproporcionado, no ha acreditado la causa de éste, que sea ajeno a su actuación. La Audiencia Provincial infringe, en este sentido, el art. 1902 del CC y la jurisprudencia que se ha mencionado, destacándose en ella el empleo de expresiones aleatorias y condicionales (`… cuyo origen podría encontrarse“., `hay ocasiones en que se producen“…, `no cabe descartar la producción“… `posiblemente… la evolución del paciente hubiera tenido“…) que nada expresan sobre hechos probados que es lo que sí le corresponde hacer. Asimismo, a mayor abundamiento, infringe la normativa mencionada de protección de los consumidores, al pretender una prueba cumplida de la culpabilidad, pese a haberse producido un daño desproporcionado, no atribuido a causa externa.