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Jurisprudencia

Cláusulas suelo: el Supremo no anula un pacto novatorio que reducía el porcentaje de interés

Director de la revista Economist & Jurist

Tiempo de lectura: 5 min



Jurisprudencia

Cláusulas suelo: el Supremo no anula un pacto novatorio que reducía el porcentaje de interés

En determinadas ocasiones no son nulas las novaciones de cláusulas suelo



Recientemente hemos conocido sendas sentencias del Tribunal Supremo -emitidas el 08-07-2021 y hechas públicas hoy mismo- que, pese a reconocer como abusivas ciertas cláusulas suelo suscritas por la entidad Caja de Ahorro de la Inmaculada (CAI) y actual Ibercaja, en 2011, así como a declarar la nulidad de la renuncia a ejercer acciones judiciales contra la entidad bancaria, no anula la reducción en el tipo de interés suscrito en hipoteca mediante un posterior pacto novatorio firmado en 2014.

Antecedentes en primera instancia

Un matrimonio, después de suscribir una cláusula suelo potencialmente nula en 2011, concierta un contrato privado que la sustituye en 2014 (después de que nuestro TS emitiera su STS 241/2013, de 9 de mayo) por el cual se reduce el tipo de interés mínimo al 2,5%: “Soy consciente y entiendo que el tipo de interés de mi préstamo nunca bajará del 2,5% nominal anual”; y por el cual también renuncia a ejercer acciones contra la entidad bancaria: “Las partes renuncian expresa y mutuamente a ejercitar cualquier acción frente a la otra que traiga causa de su formalización y clausulado”.



Antigua sede de la Caja de Ahorros de la Inmaculada (CAI) en Zaragoza (Foto: Cadena Ser)

En 2016, la pareja interpuso demanda de juicio ordinario en los Juzgados de Primera Instancia de Zaragoza solicitando declarar como abusiva y nula de pleno derecho la susodicha cláusula suelo, suscrita con la entidad Ibercaja (otrora CAI), que preveía un mínimo del 3,75% de interés nominal anual en su hipoteca. La nulidad se fundaba en la falta de transparencia al consumidor.

El Juzgado de Primera Instancia 11 de Zaragoza emite sentencia el 16-01-2017, en la cual se estiman las pretensiones de la parte actora, declarando nulo el citado interés mínimo del 3,75% y teniéndolo como no incorporado en el contrato suscrito por las partes, además de restituir al consumidor los correspondientes intereses devenidos de la nulidad de la cláusula y condenar en costas a la entidad bancaria.

Entendió el juzgado que la cláusula no superaba el control de transparencia exigido jurisprudencialmente y “restó eficacia a la novación y a la renuncia al ejercicio de acciones contenida en el documento privado de 13 de julio de 2014”.

Continuidad en segunda instancia

Así las cosas, Ibercaja recurre la sentencia de primera instancia y presenta recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Zaragoza, órgano judicial que lo desestima íntegramente, confirmando por lo tanto la sentencia de primera instancia, así como la condena en costas a la parte apelante.

La Audiencia Provincial argumenta con detalle la ineficacia de la reducción de la cláusula suelo al 2,5%, así como la renuncia al ejercicio de las eventuales acciones de nulidad.

Audiencia Provincial de Zaragoza (Foto: Economist & Jurist)

Ibercaja, más tarde, recurre la resolución de la AP de Zaragoza e interpone recurso extraordinario por infracción procesal, fundamentándolo en los art. 216 (“Los tribunales civiles decidirán los asuntos en virtud de las aportaciones de hechos, pruebas y pretensiones de las partes, excepto cuando la ley disponga otra cosa en casos especiales”) y 218.1 (“Las sentencias deben ser claras, precisas y congruentes con las demandas y con las demás pretensiones de las partes, deducidas oportunamente en el pleito. Harán las declaraciones que aquéllas exijan, condenando o absolviendo al demandado y decidiendo todos los puntos litigiosos que hayan sido objeto del debate”) de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), aunque más tarde desiste de este recurso.

También presenta recurso de casación alegando infracción del art. 326 de la LEC (fuerza probatoria de los documentos privados), arts. 1225 y 1227 a 1230 del Código Civil (CC), relativos también al valor probatorio de los documentos privados; e infracción del art. 1 de la Ley 7/1988 de 13 de abril (LCGC).

El 29-05-2017 la Sala Primera del Supremo emite auto admitiendo el recurso de casación interpuesto por Ibercaja.

Tribunal Supremo

De todos los motivos del recurso de casación, el Tribunal Supremo entiende que existe interés casacional únicamente por una posible “infracción del principio de libertad contractual y la regulación de la transacción prevista en los arts. 1809 y 1816 del mismo Código Civil”, que otorga para las partes o lo transigido la autoridad de cosa juzgada.

Entiende el Supremo que el contrato por el cual se nova el interés de la cláusula suelo (del 3,75% al 2,5%) a cambio de no interponer acciones judiciales puede ser entendido como un negocio transaccional. Es decir, la sentencia recurrida parte de la base de que una cláusula declarada nula no puede ser objeto de una novación, pero, tal y como ya se ha expuesto en las sentencias 580/2020 y 581/2020 del TS, de 5 de noviembre, la sentencia del Tribunal Europeo de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de 9 de julio de 2020, sí admite la posibilidad de que una cláusula nula pueda ser modificada por las partes con posterioridad.

Sala Primera del Tribunal Supremo (FOTO: Economist & Jurist)

Razona nuestro alto tribunal que el contexto de la novación (después de la sentencia de 9 de mayo de 2013), hace que el prestatario consumidor sí conociera las consecuencias económicas derivadas de la reducción de la cláusula suelo. Además, contribuye al conocimiento de la existencia de la cláusula el hecho de que su transcripción fuera manuscrita y no oral, como ocurrió en el caso que nos ocupa.

Con esta particularidad interpretativa que asentó doctrina hace relativamente poco tiempo, tras conocer del fallo del TJUE hace justo un año, en determinadas ocasiones no son nulas las novaciones de cláusulas suelo, siempre que se reúnan una serie de requisitos (certeza en la información) y, sobre todo, siempre que se hubieran producido con posterioridad a la sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013, que supuso el punto de ignición por el cual miles de consumidores procedieron a interponer acciones judiciales contra determinadas entidades bancarias que habían endosado cláusulas leoninas a los consumidores tras no superar el doble control de transparencia y abusividad.

Finalmente y por lo anterior, el fallo se emite ahora con la particularidad, tras las sentencias de primera instancia y Audiencia Provincial, de que se estima parcialmente el recurso interpuesto por Ibercaja desestimando las pretensiones de la actora de anular el cambio del tipo de interés suscrito en contrato privado de 13 de julio de 2014, este es, la novación del tipo de interés de la cláusula suelo.

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Anonymous
4 meses atrás

Este tema exactamente lo traté en mi trabajo de fin de grado, en donde analizaba algunas sentencias del Tribunal Supremo: la novación de una cláusula suelo no se invalida si la cláusula novada fue declarada nula con posterioridad, pues lo novado no es la obligación del pago de intereses remuneratorios, sino el elemento que delimita en su límite inferior a la obligación, “la cláusula suelo”. ismalopgar@gmail.com

Nombre
Ismael