Connect with us

Jurisprudencia

El Supremo vuelve a condenar a Bankia por la información inexacta del folleto de salida a Bolsa

El Alto Tribunal ratifica un fallo de la Audiencia Provincial de Teruel que califica el comportamiento del banco como doloso

(Foto: Archivo)


Jurisprudencia

El Supremo vuelve a condenar a Bankia por la información inexacta del folleto de salida a Bolsa

El Alto Tribunal ratifica un fallo de la Audiencia Provincial de Teruel que califica el comportamiento del banco como doloso

(Foto: Archivo)



Bankia ha vuelto a ser condenada por la salida a Bolsa realizada en 2011. El Tribunal Supremo ha ratificado una sentencia de la Audiencia Provincial de Teruel en la que estima que existió dolo por parte de Bankia en la venta de acciones, ya que “con la información gravemente inexacta sobre su situación económica y sobre su solvencia indujo a la demandante a comprar unas acciones que, de haber conocido la realidad financiera de Bankia, no habría adquirido”.

La Sala de la Civil del Alto Tribunal ha resuelto un recurso interpuesto por Bankia (entidad ahora integrada en Caixabank) en 2019 contra una sentencia de la Audiencia Provincial de Teruel. En este caso, la empresa Sociedad Anónima Minera Catalano Aragonesa (SAMCA) había interpuesto una denuncia ante el juzgado de Primera Instancia número 1 de Alcañiz en la que solicitaba, con carácter principal, la nulidad de la compra de acciones por error de vicio del consentimiento, y, subsidiariamente, la nulidad por dolo; también pedía la restitución recíproca de prestaciones y que le fuera reembolsado por parte del banco el importe de lo pagado por estos títulos, casi un millón de euros.



La sentencia dictada en primera instancia estimó la demanda. El juzgado apreció que en este caso concurría «un claro error en el consentimiento prestado por SAMCA, error que se encuentra directamente vinculado con el contenido inveraz del folleto facilitado a los adquirentes, que le impidió valorar correctamente lo que realmente estaba contratando, error imputable a la entidad Bankia”.

El banco recurrió en apelación ante la Audiencia Provincial, que desestimó el recurso al apreciar que el vicio en el consentimiento fue provocado por una actuación dolosa de Bankia. “No puede soslayarse en el presente caso la existencia de vicio en el consentimiento se ha fundamentado no en la existencia de error, sino de dolo, por cuanto que con la información gravemente inexacta sobre su situación económica y sobre su solvencia indujo a la demandante a comprar unas acciones que, de haber conocido la realidad financiera de Bankia, no habría adquirido”.

Tribunal Supremo (Foto: E&J)

Infracción procesal

Frente a la sentencia de apelación, Bankia formuló ante el Tribunal Supremo recurso extraordinario por infracción procesal y recurso de casación. El banco ampara su reclamación por infracción procesal en el ordinal 4º del artículo 469.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), y denuncia que «la sentencia incurre en un error patente, notorio e inmediatamente verificable determinante de la decisión adoptada, que vulnera el derecho a la tutela judicial efectiva (art. 24.1 de la Constitución)” al declarar, para fundar la conclusión de que el contrato se suscribió con dolo, que «no existe en las actuaciones prueba alguna de que la entidad adquirente hubiera tenido información adicional sobre la situación de solvencia de la entidad demandada».

El banco recuerda que, tal como reconoció la empresa, tuvo acceso a informaciones que rebajaban la “de forma ostensible” la calificación crediticia y de solvencia de Bankia y que advertía de una perspectiva negativa. Sin embargo, la Sala del Alto Tribunal desestima el motivo.

Entiende la Sala que podría pensarse que SAMC disponía de información adicional al haber tenido conocimiento de la valoración negativa de las agencias de calificación. No obstante, afirma que “la valoración de la sentencia de apelación, ahora cuestionada, sería correcta, pues más allá de las calificaciones dadas por las agencias, SAMCA no disponía de información adicional ni estaba en una posición especial que pudiera permitirle tener acceso a ella, que le permitiera advertir que la información contenida en el folleto no era correcta”.

En cuanto al recurso de casación, el banco basa el mismo en tres elementos. En todos ellos denuncia la infracción de los artículos 1.269 y 1.270 del Código Civil y de la jurisprudencia que los interpreta (sentencias 233/2009, de 26 de marzo, y 30 de junio de 1988). En el primero, resalta que “la sentencia recurrida estima la existencia de dolo invalidante del consentimiento prescindiendo por completo de su elemento subjetivo (animus decipiendi)”. En el desarrollo del motivo se razona que «la irregularidad contable, aun cuando hipotéticamente fuese cierta, no determina per se la existencia de dolo civil. Es preciso el ánimo de engañar; es necesario un deliberado falseamiento contable».

En cuanto al segundo motivo, defiende que “si se entendiera por esta sala que la sentencia recurrida sí había analizado y apreciado la concurrencia del elemento subjetivo del dolo, lo habría hecho sobre la base de meras conjeturas”.

Ignacio Sancho Gargallo, ponente de esta sentencia. (Foto: Diario de Burgos)

Por último, la entidad financiera asegura que “la sentencia anula el contrato a pesar de que, aunque existiera una conducta dolosa de Bankia, esta nunca sería grave. Las inexactitudes del folleto carecen de entidad suficiente para inducir a error a SAMCA y producir la ineficacia de la operación de suscripción de las acciones de Bankia”.

Motivos desestimados

En la sentencia, cuyo ponente ha sido el magistrado Ignacio Sancho Gargallo, los tres motivos quedan desestimados. La Sala recuerda su jurisprudencia, y muy concretamente la sentencia 24/2016, de 3 de febrero, en la que explica la relevancia del folleto para la suscripción de acciones en la venta de acciones de Bankia y la sentencia 23/2016, de 3 de febrero, en la que se ahonda en esta cuestión.

En este último fallo, los magistrados destacaban que, al tratarse de una salida a Bolsa de una entidad que hasta ese momento no cotizaba, sus acciones no tenían un historial previo de cotización en un mercado secundario oficial, por lo que el folleto era el único cauce informativo de que disponía el pequeño inversor. Dado que el folleto contenía información que no se correspondía con la verdadera situación de la entidad, se produjo un “error excusable en la suscripción de las acciones, que vició su consentimiento”.

En la sentencia 221/2022, de 22 de marzo, el tribunal analiza en qué medida esta doctrina podía extenderse a inversores que acudieron a la suscripción de acciones en el tramo institucional. Llega a la conclusión de que, en este caso, más allá de las reseñadas calificaciones de las agencias de rating dadas a conocer un día después de haber realizado su reserva y antes de formalizarla suscripción, “SAMCA no tuvo ninguna información adicional que pudiera justificar que la información inexacta y falsa contenida en el folleto sobre la situación económico patrimonial de Bankia no le inducia a error”. Además, descarta que estas calificaciones fueran tan relevantes como para que “dejara de provocar su efecto distorsionante la información gravemente inexacta del folleto”.

Click para comentar
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments