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Jurisprudencia

Impuesto sobre sucesiones y donaciones: la reducción por adquisición de la vivienda habitual opera sobre el valor real del inmueble

La contribuyente dedujo del valor del inmueble la carga hipotecaria que pesaba sobre el mismo

Fachada del Tribunal Supremo. (Foto: ACN)


Jurisprudencia

Impuesto sobre sucesiones y donaciones: la reducción por adquisición de la vivienda habitual opera sobre el valor real del inmueble

La contribuyente dedujo del valor del inmueble la carga hipotecaria que pesaba sobre el mismo

Fachada del Tribunal Supremo. (Foto: ACN)



La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha declarado en su sentencia de 15 de septiembre de 2021 que la magnitud sobre la que se ha de aplicar la reducción por adquisición mortis causa de la vivienda habitual del causante, es la correspondiente a su valor real, excluyendo la hipoteca que pese sobre la misma.

El Alto Tribunal le da la razón a la Administración tributaria y rechaza que la contribuyente reflejase en su hoja de liquidación como base imponible correspondiente a la vivienda habitual un importe reducido resultante de la deducción del valor del inmueble la carga hipotecaria que pesaba sobre el mismo.

Ponemos en contexto



Habilitada por el art. 20. 2 c) de la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, la contribuyente se aplicó la reducción de 122.606,47 euros, por adquisición de la vivienda habitual del causante.

El mencionado inmueble estaba valorado en 300.000 euros y pesaba sobre el mismo una hipoteca en garantía de un préstamo del que restaba por amortizar 258.415,63 euros.

La contribuyente reflejó en su hoja de liquidación como base imponible correspondiente a la vivienda habitual un importe de 41.584,37 euros (cifra resultante del valor del inmueble menos la carga hipotecaria). En cambio, a la hora de aplicar el porcentaje de reducción, la contribuyente lo aplicó sobre el valor declarado del inmueble y aceptado por la Administración (300.000 euros). Por contra, para la Administración tributaria, el porcentaje de reducción a aplicar, habría de hacerse sobre el importe neto consignado como base imponible, es decir, el importe neto ya minorado por la hipoteca (41.584,37 euros).

Antecedentes procesales

En noviembre de 2019, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (Sede de Málaga) declaró que la citada reducción debería operar sobre el valor real del inmueble, no quedando reducido por el hecho de pesar sobre él una hipoteca.

Tribunal Superior de Justicia de Andalucía con sede en Málaga. (Foto: Europa Press)

Auxiliándose de la STS de 18 de marzo de 2009 (rec. 6739/2004), en opinión del Tribunal, los términos del art. 12 de la LISD resultan lo suficientemente expresivos, cuando establece que no se deducirán las hipotecas del valor de los bienes, para entender que no cabe reducir del valor del inmueble el capital no amortizado del préstamo.

El Tribunal Supremo decide

Ahora, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS decide en su sentencia de 15 de septiembre de 2021 la suma sobre la que ha de aplicarse la referida reducción.

Pues bien, después de reproducir los arts. 12 y 13 de la LISD, el Alto Tribunal estima que de ambos preceptos se desprende que “las hipotecas no minoran el valor del inmueble, por lo que conforman la base imponible por su valor real”.

En palabras de la Sala Tercera, “no parece discutible que cada causahabiente, individualizada su base imponible, se aplique la reducción en la parte proporcional al valor de la vivienda habitual, esto es, a su valor neto, cuya determinación como se ha visto se prevé en el citado art. 12, una vez deducidas las cargas o gravámenes de naturaleza perpetua, temporal o redimible que aparezcan directamente establecidos sobre la misma disminuyendo su valor, sin que sea deducible, como se prevé normativamente, la hipoteca que asegura con garantía real la deuda del causante, sin que las deudas y gastos deducibles afecten al valor real del bien”.

La aludida STS de 18 de marzo de 2009, aunque referida a una empresa familiar, resulta trasladable al supuesto de vivienda habitual. Allí se razonó que el valor susceptible de reducción por adquisición mortis causa de una empresa individual estaba compuesto por el activo y el pasivo exclusivamente ligado al de la empresa, sin que se pudiese reducir el importe de la reducción aplicando conceptos como cargas o deudas extrañas a la repetida empresa.

Así las cosas, la Sala de lo Contencioso-Administrativo responde a la cuestión con interés casacional en el sentido de que la magnitud sobre la que se ha de aplicar la reducción por vivienda habitual prevista en el art. 20.2 c) de la LISD, es la correspondiente a su valor real, sin más minoraciones que las previstas en el art. 12, esto es, las cargas o gravámenes de naturaleza perpetua, temporal o redimible que aparezcan directamente establecidos sobre dicha vivienda habitual, con exclusión de la hipoteca que pese sobre la misma el bien disminuyendo su valor.

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