Connect with us
Jurisprudencia

La crisis de la vivienda endeuda a una familia, pero la justicia les ha perdonado 135.600 euros

La pareja deudora actuó de buena fe y su situación de endeudamiento respondió a necesidades reales de subsistencia

(Imagen: E&J)

María González Villasevil

Redacción editorial E&J




Tiempo de lectura: 3 min

Publicado




Jurisprudencia

La crisis de la vivienda endeuda a una familia, pero la justicia les ha perdonado 135.600 euros

La pareja deudora actuó de buena fe y su situación de endeudamiento respondió a necesidades reales de subsistencia

(Imagen: E&J)

La crisis de la vivienda ha llegado a la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Madrid, donde el titular de la Plaza número 3 ha perdonado una deuda de casi 135.600 euros a una familia en situación de insolvencia tras solicitar varios préstamos para poder pagar los inmuebles en los que han ido habitando en los últimos años.

Los deudores, un matrimonio, se encontraban en una situación difícil económicamente tras haber pedidos diversos préstamos para afrontar el elevado coste de la vivienda en Madrid, así como para poder cubrir los gastos básicos de su vida diaria. No obstante, tras constatar que se trata de unos deudores de buena fe y que cumplen los requisitos para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad, el juez les ha exonerado del pasivo insatisfecho, concretamente, ha perdonado 67.798 euros a la mujer y otros 67.798 euros al hombre.

Global IA

“Su situación reflejaba una realidad que vemos con frecuencia: familias que no se endeudan por irresponsabilidad, sino por la necesidad de cubrir gastos básicos como la vivienda, la alimentación o el cuidado de los hijos, confiando en ingresos futuros que al final no llegan para cubrir esas obligaciones”, ha señalado al respecto la abogada que ha llevado el caso, Marta Bergadà, socia fundadora de Bergadà Abogados.

Según ha podido saber Economist & Jurist, la insolvencia del matrimonio llegó como consecuencia de varias de circunstancias económicas complejas que afectaron al núcleo familiar. Cuando la pareja llegó a Madrid alquilaron una vivienda en el centro de la capital, de 30 metros cuadrados y que se encontraba en malas condiciones de habitabilidad, especialmente por la humedad. Para poder amueblar el inmueble y afrontar gastos básicos, solicitaron varios préstamos. Él por aquel entonces era autónomo y había abierto un negocio, sin embargo, la llegada de la pandemia del coronavirus supuso un punto de inflexión en su economía, ya que tuvo que cerrar su negocio.

Suscríbete a nuestra
NEWSLETTER

A ello se sumó que el matrimonio estaba esperando su primer hijo, por lo que decidieron mudarse a una vivienda que estuviera en mejores condiciones, concretamente, se mudaron a Torrejón de Ardoz, donde alquilaron un inmueble y tuvieron que asumir una nueva inversión económica derivada de los gastos asociados a la mudanza, la fianza, los honorarios de la inmobiliaria, el nuevo precio del alquiler, así como la compra de muebles nuevos, tanto para el bebé como para decorar la vivienda, ya que los del anterior piso estaban dañados por la humedad. Todo ello obligó a esta familia a solicitar de nuevo un crédito.

(Imagen: E&J)

La economía de la familia no era buena, y a pesar de que el hombre desempeñaba varios trabajos, los ingresos que obtenía resultaban insuficientes frente al incremento constante de los gastos, tales como alquiler, suministros, alimentación o productos necesarios para el cuidado del bebé. Además, la situación se complicó aún más cuando se quedó sin empleo.

“Con la esperanza de que su situación laboral, y por ende económica, mejorara con el paso del tiempo, asumieron nuevas deudas, muchas de las cuales fueron destinadas a cubrir necesidades básicas, reestructurar préstamos anteriores o pagar intereses acumulados. No obstante, el elevado coste de la vida y la imposibilidad de acceder a recursos públicos, como una plaza escolar gratuita para su hijo, terminaron por agravar más su situación económica”, señalan desde el despacho Bergadà Abogados.

Para Marta Bergadà, “en este caso concreto, la insolvencia no fue fruto de una mala gestión económica, sino de una suma de circunstancias adversas. Todo ello hizo que la familia cayera en un ciclo de endeudamiento y precariedad del que resultaba imposible salir sin apoyo legal”.

Por suerte para esta familia, recientemente el juez de la Plaza número 3 de la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Madrid dictó auto concediéndoles la exoneración del pasivo insatisfecho y, en consecuencia, les perdonó la deuda que tenían acumulada de 135.596 euros. La sentencia reconoce que esta pareja deudora actuó de buena fe y que su situación de endeudamiento respondió a necesidades reales de subsistencia.

“Muchas personas siguen pensando que no tienen salida cuando las deudas se acumulan, pero la realidad es que existen mecanismos legales que permiten empezar de nuevo. Lo importante es informarse y buscar asesoramiento especializado cuanto antes”, señala la abogada Marta Bergadà.

  • telegram

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

  • tiktok

Copyright © 2026 , powered by Economist & Jurist.