Perdonados 52.000 euros a una empresaria que utilizó una ayuda pública recibida por error durante la pandemia para pagar las deudas contraídas
Tras cerrar su negocio de paquetería, se encontró en situación de insolvencia
(Imagen: E&J)
Perdonados 52.000 euros a una empresaria que utilizó una ayuda pública recibida por error durante la pandemia para pagar las deudas contraídas
Tras cerrar su negocio de paquetería, se encontró en situación de insolvencia
(Imagen: E&J)
El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Málaga ha aplicado la Ley de la Segunda Oportunidad a una empresaria, deudora de buena fe y que se encontraba en situación de insolvencia. En consecuencia, la justicia le ha exonerado del pasivo insatisfecho y le ha perdonado 52.493 euros que tenía acumulados de deudas.
La historia de esta deudora se remonta a 2023, cuando decidió cerrar el negocio de paquetería que tenía desde hacía años. Al principio la empresa funcionó correctamente —llegando a trabajar con grandes entidades de transportes y logística, disponiendo de varios trabajadores y tres camiones—, sin embargo, con el tiempo surgieron los problemas, como el aumento del precio del combustible o la pandemia de Covid-19. Durante la pandemia recibió por error una ayuda de la Seguridad Social por valor de unos 8.000 euros, dinero que utilizó para pagar algunas deudas y subsistir, sin embargo, posteriormente fue considerado un ingreso indebido.
La mala situación económica y financiera llevaron a esta empresaria a tener que cerrar su empresa, quedando deudas pendientes y sin cobrar la prestación de paro porque había sido autónoma. Además, por la ayuda recibida por error se generó un embargo de la Seguridad Social sobre su nómina, al que hubo que sumar otras deudas con Hacienda derivadas del negocio que tuvo.
La devolución de ese ingreso indebido y el cierre del negocio acabaron empujando a la mujer a una situación límite, con embargos y sin capacidad de reorganizar su economía, llegando a acumular un deuda de casi 52.500 euros.
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“La situación de esta mujer refleja lo que viven muchos pequeños emprendedores que inician un negocio con buenas perspectivas, pero que se encuentran con obstáculos que no dependen de ellos. Ella hizo todo lo posible por mantener su actividad y cumplir con sus obligaciones, pero por cuestiones ajenas a su voluntad le fue totalmente imposible”, señala Marta Bergadà, la abogada que ha llevado el caso y socia fundadora de Bergadà Abogados.
No obstante, esta empresaria, que por circunstancias ajenas a su voluntad se vio envuelta en una situación de insolvencia, ha podido acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad al tratarse de una deudora de buena fe. La jueza del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Málaga le ha exonerado del pasivo insatisfecho, perdonándole así la deuda que tenía acumulada.
La abogada Marta Bergadà destaca al respecto que este fallo judicial “demuestra que la Ley de la Segunda Oportunidad funciona y que cumple su finalidad: permitir que personas trabajadoras, responsables y que han atravesado circunstancias adversas puedan empezar de nuevo sin cargar de por vida con deudas imposibles. Es una herramienta que devuelve dignidad y futuro a quienes realmente lo necesitan”.

