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Artículos jurídicos

Datos esenciales de un contrato: claves para realizarlo con garantías



 

TEXTO:
1.- Problemas que surgen normalmente a la hora de redactar un contrato.





A la hora de  atender a un cliente para redactar un contrato que nos ha solicitado,  las primeras preguntas que nos surgen son ¿Qué es lo que realmente quiere conseguir con la firma de dicho contrato? ¿Qué articulado incorporamos al mismo que consiga garantizar sus necesidades específicas?





Nuestro cliente espera de nosotros dos cosas principalmente: la primera que entendamos sus necesidades  para poder plasmarlas en un contrato.

Y  la segunda, que éste  sea de la mayor calidad y claridad  posible, incorporando, tanto sus cláusulas específicas referentes a su actividad  mercantil  o negocio jurídico civil, como las que habitualmente se especifican como garantes del mismo, en base  a la legislación aplicable y la experiencia de tráfico civil o mercantil.

Hay clientes que nos lo exigen todo casi en la primera reunión. Por ello, debemos de demostrarles que, a la hora de realizar las preguntas necesarias,  y pedirles los documentos imprescindibles para redactar el contrato,  sabemos perfectamente de lo que les estamos hablando.

Por lo tanto, le deberemos de trasmitir  que conocemos  las principales cláusulas que se establecen en dicho contrato para  así, evitar problemas de interpretación en un futuro, y que garanticen al máximo posible el cumplimiento de las obligaciones que en el se contienen.

Pero en ocasiones, y ante el torrente de  asuntos varios que nos inundan cada día  en el despacho, no podemos prestar, en un primer momento,  la   atención necesaria para recopilar la máxima información  posible  para posteriormente redactarlo, ni le pedimos al cliente todos los documentos que son imprescindibles.

Todo ello conlleva los siguientes problemas: Que el cliente pueda detectar que no dominamos el asunto en base a nuestras preguntas  escasas o inexactas, o  bien que molestemos al cliente, dando por tanto una mala imagen,  pidiendo más  documentación  de la que inicialmente le hemos solicitado.

2. La información que nos facilita el cliente y la información que cotejamos nosotros en base a los documentos.

En no pocas ocasiones, nuestros clientes nos facilitaran unos datos para la redacción  de un contrato que son inexactos, o escasos. Sólo a través de  un cuestionario  de preguntas lo más exhaustiva posible que se adapten a sus necesidades,  y la aportación de los documentos que nosotros consideremos imprescindibles para la redacción del mismo,  se podrá conseguir redactarlo con las mayores garantías.

Por ello, la  guía que se aporta  en  el presente artículo  facilita una mejor concreción  de los tres principales elementos a tener en cuenta en la redacción del contrato de compraventa  posterior: las partes que en el intervienen y su capacidad para obligarse, la especificación del objeto del mismo, y el conjunto de obligaciones recíprocas que determinan el negocio jurídico que en el se contendrán.

Facilitamos por tanto una nueva herramienta jurídica que, sin duda, actualmente esta facilitando a muchos compañeros la posterior redacción de los contratos civiles y mercantiles más frecuentes. Y los esta facilitando, porque  la guía que se aporta como modelo del presente artículo, incide en  lo más esencial para redactarlo con garantías… la  máxima información posible, y la aportación de los documentos  que la  justifican.

 

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