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Estas son las cinco claves que definirán el uso de la IA Generativa por parte del abogado en su actividad profesional

La IA no reemplazará a los abogados, pero los abogados que usen IA reemplazarán a los que no la usen

En opinión de Pablo Sáez, "la IA no reemplazará a los abogados, pero los abogados que usen IA reemplazarán a los que no la usen.” (Imagen realizada por Pablo Sáez empleando Google Gemini, herramienta de IA)

Pablo Sáez Hurtado

Abogado y asesor jurídico multidisciplinar especializado en derecho digital y consultor Legaltech/Al Business Artificial Intelligence Development & Legal Manager en Skiller Academy -Presidente de la «comisión» / «grupo joven» de ENATIC Director general de «BeAI Foundation»




Tiempo de lectura: 6 min

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Estas son las cinco claves que definirán el uso de la IA Generativa por parte del abogado en su actividad profesional

La IA no reemplazará a los abogados, pero los abogados que usen IA reemplazarán a los que no la usen

En opinión de Pablo Sáez, "la IA no reemplazará a los abogados, pero los abogados que usen IA reemplazarán a los que no la usen.” (Imagen realizada por Pablo Sáez empleando Google Gemini, herramienta de IA)

La inteligencia artificial (IA) Generativa no es el futuro de la abogacía española: es su presente inmediato. Con un 44% de los departamentos legales ya utilizando esta tecnología en 2025 —un salto exponencial desde el 20% de 2023—, nos encontramos en el punto de inflexión definitivo. Los datos son contundentes: el uso de IA por parte de bufetes aumentó un 315% entre 2023 y 2024. Sin embargo, el 75% de los departamentos legales carece de una hoja de ruta tecnológica, y un 33% de los abogados aún no utiliza herramientas de IA.

La Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea (Reglamento UE 2024/1689), en vigor desde agosto de 2024, establece un marco regulatorio claro. La Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA), operativa desde junio de 2024, supervisa y sanciona. Crucialmente, el Estatuto General de la Abogacía Española y el Código Deontológico del CGAE mantienen plena vigencia: la IA amplifica la responsabilidad profesional, no la elimina.



Clave 1: dominar las herramientas correctas

El primer paso para cualquier abogado es entender qué herramientas de IA existen y cuáles son realmente útiles para la práctica jurídica. No todas las herramientas son iguales, y elegir mal puede ser costoso tanto económica como profesionalmente. La clave está en distinguir entre herramientas especializadas en derecho español y las internacionales generalistas.



Herramientas especializadas españolas

  • Maite.ai lidera el mercado español con una precisión del 96% en tareas jurídicas, utilizada por más de 7,000 abogados y 300 bufetes. Su fortaleza radica en no “inventar” información, citar fuentes verificables y mantener servidores en Europa con cumplimiento GDPR nativo. A diferencia de modelos generalistas, Maite.ai argumenta con base en leyes y sentencias españolas, ofreciendo siempre las fuentes para verificación.
  • GenIA-L (Lefebvre) se especializa en búsqueda jurídica e informes automatizados, utilizada por Sagardoy Abogados, Línea Directa y Ramírez y Crespo. Su integración con la base documental Lefebvre la convierte en una herramienta poderosa para investigación jurídica especializada.
  • Harvey (PwC España) ofrece capacidades multidominio con soporte en 9 idiomas, destacando en análisis de documentos, traducciones e investigación regulatoria internacional.

Herramientas internacionales

Los datos de precisión son reveladores: un estudio de Stanford muestra que Lexis+ AI alcanza un 65% de aciertos, GPT-4o un 49%, Westlaw AI un 42%. Más preocupante aún, ChatGPT puede “alucinar” entre el 58% y 82% de las ocasiones en temas legales, lo que hace imprescindible la validación humana.

Para Pablo Sáez, «el futuro de la abogacía no es una distopía de robots, sino una simbiosis donde la IA potencia las capacidades del abogado, permitiéndole ser estratégico, creativo y auténticamente humano». (Imagen realizada por Pablo Sáez empleando Google Gemini, herramienta de IA)

Clave 2: técnicas avanzadas de Comunicación con IA

Una vez seleccionadas las herramientas, el siguiente paso es aprender a comunicarse efectivamente con ellas. El “legal prompting” no es escribir preguntas; es arquitecturar el razonamiento jurídico. La efectividad de la IA depende en un 80% de la calidad del prompt, por lo que dominar estas técnicas es fundamental.

Framework CLEAR estructura la comunicación efectiva: Contexto (define el marco jurídico específico), Limitaciones (establece restricciones), Ejemplos (proporciona casos de referencia), Acción (especifica la tarea exacta), y Resultado (define el formato de salida esperado).

Chain of Thought (CoT) guía el razonamiento paso a paso, especialmente útil en casos de responsabilidad civil donde se deben evaluar secuencialmente los elementos del artículo 1902 CC: acción u omisión, culpa o negligencia, daño, y relación de causalidad.

Context Engineering con RAG (Retrieval-Augmented Generation) es la técnica más avanzada para reducir alucinaciones. Consiste en proporcionar a la IA documentos específicos y relevantes antes de que genere su respuesta, asegurando que base sus conclusiones en fuentes verificables y actualizadas.

Clave 3: gestión rigurosa de riesgos

Implementar IA en un despacho de abogados requiere protocolos específicos de seguridad y validación. A diferencia de otros sectores, la sensibilidad de los datos legales y la responsabilidad profesional exigen medidas especiales. Es fundamental establecer guardarraíles claros sobre qué se puede hacer, para qué se puede hacer, y quién supervisa cada proceso.

Protocolo de validación obligatoria

Este protocolo es esencial porque, como demostró el precedente español del Auto TSJN nº. 2/2024, la responsabilidad legal recae siempre en el abogado, no en la herramienta. El protocolo debe implementarse en tres niveles progresivos para garantizar la fiabilidad de los outputs de IA.

  • Nivel 1 – Verificación Automática: Todas las citas legales deben existir, corresponder a legislación española, con fechas coherentes y formato correcto. Se utilizan herramientas automatizadas para detectar inconsistencias básicas.
  • Nivel 2 – Verificación Humana: Revisión obligatoria por abogado senior, contraste con bases oficiales (BOE, CENDOJ), verificación de vigencia normativa y análisis de coherencia argumental.
  • Nivel 3 – Validación Externa: Para casos complejos o de alto riesgo, consulta a especialista en la materia, revisión por segundo letrado independiente, y verificación con cliente cuando proceda.

Anonimización y cumplimiento GDPR

La protección de datos es crítica bajo GDPR y LOPDGDD. Herramientas como Presidio (Microsoft) detectan y eliminan automáticamente datos sensibles antes del procesamiento por IA, clasificando la información en tres categorías: prohibido procesar, anonimización obligatoria, y pseudonimización.

Clave 4: implementación estratégica y medición

La implementación exitosa de IA en un bufete no es solo una cuestión tecnológica, sino organizacional y cultural. Requiere un plan estructurado que minimice riesgos y maximice la adopción por parte del equipo. Es fundamental establecer métricas claras para medir el éxito y ajustar la estrategia según los resultados obtenidos.

Mejores prácticas de implementación

La implementación debe seguir un roadmap estructurado en tres fases. La Fase de Preparación (1-2 meses) incluye auditoría tecnológica actual, formación del equipo directivo, y establecimiento del marco legal y ético interno. La Fase Piloto (3-4 meses) implementa herramientas seleccionadas en casos de bajo riesgo, con formación práctica intensiva. La Fase de Escalado (5-6 meses) extiende el uso a todas las áreas del despacho.

Métricas de éxito

Las métricas documentadas muestran reducciones del 60% en tiempo de redacción contractual, 70% en investigación jurídica, y 50% en revisión documental. El ROI a 12 meses alcanza el 300%, con reducción de costes operativos del 30% e incremento de facturación del 20%.

«La clave para una implementación exitosa no reside únicamente en la tecnología avanzada, sino en la cultura organizacional del despacho», afirma Pablo Sáez Hurtado.(Imagen: E&J)

Clave 5: herramientas agénticas y análisis predictivo

Las herramientas agénticas representan la evolución más avanzada de la IA aplicada al derecho. A diferencia de las herramientas tradicionales que responden a consultas específicas, los agentes de IA pueden planificar secuencias de acciones y ejecutar tareas complejas de forma autónoma. Complementariamente, el análisis predictivo utiliza modelos estadísticos para anticipar resultados de casos y optimizar estrategias legales.

Herramientas agénticas:

Harvey AI lidera este segmento con capacidades de investigación jurídica autónoma, redacción de documentos complejos y análisis predictivo de casos.Claude Artifacts genera documentos interactivos y análisis contractuales con visualizaciones, mientras que LangChain Agents permite crear agentes personalizados específicos para cada área de práctica jurídica.

Análisis predictivo:

Además de las herramientas agénticas, existen sistemas de análisis predictivo que no utilizan IA generativa sino modelos estadísticos. Estos sistemas analizan bases de datos históricas para predecir resultados de casos, estimar duraciones procesales y calcular probabilidades de éxito. Funcionan introduciendo parámetros específicos y obteniendo predicciones basadas en patrones históricos, sin generar texto nuevo sino proporcionando análisis estadístico.

Ciberseguridad y protección de datos:

La implementación de estas herramientas avanzadas requiere medidas específicas de ciberseguridad. Es fundamental establecer protocolos de cifrado, auditoría continua de accesos, y sistemas de backup seguros. La protección de datos debe incluir monitorización de amenazas, detección de accesos anómalos, y procedimientos de respuesta ante incidentes.

Para dominar estas tecnologías avanzadas, es imprescindible establecer programas de formación estructurados. La certificación debe cubrir desde fundamentos conceptuales hasta técnicas avanzadas de implementación. Los programas incluyen certificación básica (20 horas), intermedia (30 horas) y experta (40 horas), con evaluaciones prácticas y mantenimiento anual de competencias.

Perspectivas futuras

Las tendencias emergentes para 2025-2026 incluyen modelos multimodales que integrarán texto, imagen y audio para análisis completo de expedientes, IA explicable que proporcionará justificación detallada de decisiones, y federación de modelos que permitirá colaboración entre bufetes manteniendo privacidad. La evolución regulatoria contempla la Ley Nacional de IA española (Q2 2025) y certificación obligatoria para herramientas de alto riesgo (2026).

Conclusión

Los cinco imperativos del jurista digital son claros: dominar las herramientas correctas, desarrollar técnicas avanzadas de comunicación con IA, implementar gestión rigurosa de riesgos, ejecutar implementación estratégica medible, y adoptar herramientas agénticas con análisis predictivo.

La IA no reemplazará a los abogados, pero los abogados que usen IA reemplazarán a los que no la usen. Estamos en el momento de inflexión de la abogacía española. Las decisiones que tomemos en este último trimestre del año determinarán no solo nuestra competitividad futura, sino nuestra relevancia profesional.

La clave para una implementación exitosa no reside únicamente en la tecnología avanzada, sino en la cultura organizacional del despacho. El futuro de la abogacía no es una distopía de robots, sino una simbiosis donde la IA potencia las capacidades del abogado, permitiéndole ser estratégico, creativo y auténticamente humano.

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