La mediación es, ante todo, confianza. Confianza en que el proceso será equilibrado, confianza en que las partes podrán dialogar en igualdad de condiciones y, sobre todo, confianza en que quien conduce la mediación no se inclina hacia ninguno de los lados. Esa confianza se llama neutralidad del mediador y la imparcialidad, y constituye uno […]