En la práctica diaria de los despachos, los asuntos rara vez terminan de forma nítida. Una sentencia da paso a su ejecución, un contrato cerrado abre nuevas consultas y un acuerdo resuelto deja tareas administrativas pendientes. Esta continuidad permanente, propia del ejercicio jurídico, dificulta la sensación de finalización. Sin embargo, la ausencia de cierres claros […]