Los litigadores estamos acostumbrados a avisar a nuestros clientes que un litigio es como una carrera de obstáculos. A las dificultades propias del proceso, se une su coste y efectos contables (sobre todo cuando se trata de un litigio de gran cuantía), su incertidumbre y una duración que, desgraciadamente, se ha dilatado enormemente desde que […]