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Jaume Alonso-Cuevillas (abogado de Puigdemont): “Si España no hubiera marcado la casilla de ‘corrupción’ de la Euroorden, la entrega se habría producido”

Equipo de redacción de Economist & Jurist.

Tiempo de lectura: 5 min

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“El problema que tienen las leyes españolas es que no existen mecanismos efectivos de control de su efectiva aplicación o inaplicación”



Después de haber publicado la semana pasada la primera parte de la entrevista realizada por el Director de la revista E&J, Pablo Capel, al Abogado, Economista, Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad de Barcelona y ex Decano del Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB),  Jaume Alonso-Cuevillas, ha llegado el momento de conocer los aspectos más relevantes de la segunda parte del encuentro online.

Derecho comparado



Preguntado sobre si piensa que el ordenamiento jurídico español es menos perfecto o justo que el ordenamiento jurídico belga, Jaume declaró que “depende”, por ejemplo, “en materia de Derecho Procesal, las leyes españolas son muy superiores que las leyes belgas”. Así, “la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1882, muy parcheada, necesita adaptaciones a la realidad, pero es una ley muy garantista. Es una Ley que es una obra de arte. Yo siempre recomiendo a mis alumnos que se lean la Exposición de Motivos redactada por Alonso Martínez. Es sublime desde el punto de vista jurídico e incluso desde el punto de vista literario”.

“El problema que tienen las leyes españolas es que no existen mecanismos efectivos de control de su efectiva aplicación o inaplicación. No es un problema de leyes, ni de propia la Constitución”. Es decir, “yo soy republicano, por lo que de la Monarquía no soy partidario. Pero cuando se critica, incluso desde filas independentistas a la Constitución, yo siempre defiendo que la Constitución es de las más avanzadas que hay en el mundo. El problema no es la Constitución, sino de la interpretación que algunos que no la votaron en su momento y que ahora se han erigido en defensores del santo grial”. La Carta Magna “permite una lectura mucho más flexible”.

Con la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el Código Penal, la Ley de Enjuiciamiento Civil, “pasa exactamente lo mismo”, es decir, “no es un problema tanto de leyes, sino más bien de Poder Judicial”.

Cúpula judicial politizada

“En España, el Tribunal Constitucional está excesivamente politizado”, declaró Jaume.

En la actualidad, el Poder Judicial está compuesto por 5.500 jueces. “Yo que soy muy crítico con el Poder Judicial, siempre especifico que mi crítica la dirijo a la cúpula. La mayoría de esos 5.500 jueces hacen un trabajo impecable tiendo en cuenta la carestía de medios que tienen y que los grandes partidos jamás han tenido como prioridad solucionar la situación del Poder Judicial”.

“En España, el Tribunal Constitucional está excesivamente politizado”

“Si España ha avanzado, por ejemplo, en materia de legislación hipotecaria, ha sido gracias a la valentía de jueces de instancia de todos los lugares de España que han ido planteando cuestiones prejudiciales al Tribunal de Justicia de la Unión Europea”.

“Nuestro presupuesto en Justicia no es inferior a la media europea. El problema es que invertimos mal. Es una Justicia muy burocratizada. En Luxemburgo no llega a un funcionario y medio por cada Juez. En España hay más de cincuenta. Aquí tenemos que talar un bosque de la cantidad de papel que producimos”.

En relación a la falta de parcialidad, ya lo advierten los Eurobarómetros sobre la percepción de los ciudadanos de la justicia española, “el problema lo encontramos cuando la justicia afecta a los políticos. Y cuando ha afectado a los políticos independentistas catalanes, también”, matizó Jaume.

“Hemos visto casos de corrupción que se han archivado. Másteres que cuando suben al Supremo dejan de ser delictivos pero que cuando están en las Audiencias sí lo son”. “Ahí está el problema”, confirmó el Abogado. “Tenemos una cúpula judicial politizada, que no afecta al ciudadano normal en la causa civil, penal, laboral o administrativa, pero cuando topa con el poder, sí”, valoró Jaume.

Casilla ‘corrupción’

Al hilo de lo anterior, el Director de la revista E&J, le planteó a Jaume si, a su juicio, las posturas encontradas en el ‘Caso Puigdemont’ entre las autoridades judiciales belgas y españolas, ¿debilitan la vertebración de la Unión Europea?

“El sistema de las euroórdenes se basa en el principio de confianza recíproca entre los Estados miembros de la Unión Europea. Si tú, Juez español, me pides a mí, Juez belga, que te entregue a alguien, yo solo tendré que hacer unas comprobaciones formales y te lo entrego. Como sabemos, hay una lista de delitos tasados en los cuales la entrega es inmediata, o tendremos que acudir al mecanismo de doble incriminación. También hay una cláusula de exclusión, es decir, si creo que no va a haber garantías de juicio justo, en tal caso concreto, yo puedo denegarte la entrega”.

Pues bien, aquí el conflicto surgió cuando “en la primera euroorden, la Juez Lamela y luego lo reproduce también el Magistrado Llarena, marcan la casilla ‘corrupción’”. Como es sabido, esta casilla “es una de las que daría lugar a la entrega inmediata”. Así, “nosotros denunciamos que allí están actuando de forma desleal”. En nuestro país, “no hay un tipo penal de corrupción. Es decir, la corrupción es un fenotipo, porque muchos tipos penales pueden integrarse en lo que se entiende como corrupción”.

Por tanto, cuando el juez requirente marca la casilla de ‘corrupción’ para provocar la entrega inmediata, e insiste con el argumento de que históricamente en las memorias del Consejo la malversación siempre ha sido corrupción, desde la justicia belga le replican y le advierten de que aquellos “le están intentando levantar la camisa. Y a partir de ahí, es cuando empezamos a ganar la partida. Si España no hubiera marcado la casilla de la ‘corrupción’, probablemente la entrega se habría producido. Pero como la marcan, entonces los Tribunales belgas empiezan a desconfiar de sus homólogos españoles”, opina Jaume.

Euroorden

¿Qué mecanismo plantearía Jaume para que la orden de detención europea sea más eficaz? Pues bien, su valoración fue que “el sistema de las euroórdenes es eficaz. De hecho, se conceden más del 95% de las euroórdenes”, informó.

Que en el caso de Puigdemont no se haya concedido, es porque es un asunto que tiene particularidades y “que tiene tintes políticos. Por eso todo el mundo lo ha mirado con lupa. Pero yo creo que, tras ese caso concreto, no debe llevarnos a modificar el sistema de las euroórdenes que, a mi juicio, como abogado con más de 35 años de ejercicio y que he visto muchos casos no politizados, funciona de forma satisfactoria”.

Justicia española: defecto y virtud

Para el abogado de Puigdemont, ¿cuál sería el mayor defecto y la mayor virtud de la judicatura española?

“El mayor defecto yo creo que es la politización. Que, aunque por porcentaje afecta a pocos casos, estos son los más mediáticos y notorios. Y lo anterior afecta a la credibilidad”, valoró Jaume.

“Otro problema, no exclusivo de España ya que es bastante frecuente especialmente en la Europa meridional, es la eficiencia. Tenemos una justicia que es demasiado lenta”, agregó el abogado.

“Entre las virtudes, tenemos una justicia que es independiente. Yo no creo que se reciban llamadas de un Ministerio a un Juzgado para decir: resuelva en este sentido u otro”.

Eso sí, “debemos separar la independencia de la imparcialidad”. Por ejemplo, en el caso del ‘Procés’, “yo entiendo que no ha habido imparcialidad porque los Magistrados que han juzgado esta causa tenían una posición preestablecida, se sentían parte del conflicto”. Aquella sentencia “es injusta, pero no por falta de imparcialidad del Poder Judicial, sino por su politización, que es un problema diferente”.

¿A quién admira de la Carrera Judicial y de la Abogacía?

Por un lado, “Jueces a los que admiro hay muchos y no voy a citar a ninguno porque eso sería injusto con otros muchos. Tengo muchos exalumnos que son jueces y magistrados, y tengo una relación excelente con ellos. Y la mayoría de ellos no son ‘indepes’”, puntualizo, entre risas, Jaume.

Por otro lado, “en la Abogacía, sí me atrevo. Tengo cuatro grandes referentes. Uno es mi padre. Otros dos son catedráticos. Mi maestro, el profesor Serra Domínguez, catedrático de Derecho Procesal. Otro, que podría decir que fue mi segundo maestro en materia de Derecho Penal, es el profesor Pérez-Vitoria. Pero hablando de abogados, el gran abogado que yo he conocido en mi vida fue el fundador de Economist & Jurist, el Doctor Pintó Ruiz, ex Decano del ICAB. Él para mi es el referente máximo de la Abogacía. Un hombre sabio, prudente, divertido…un fuera de serie”, concluyó.

Un libro

Jaume tiene muchos libros sobre la mesa. Se define como “un lector compulsivo de monografías jurídicas”.

“Leo mucho ensayo político, confesó el abogado. “Ahora tengo justo para iniciar uno de un juez amigo que es José María Asencio: ‘En busca de la irrealidad’, se titula”.