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Juicios de varios días: ¿es nula la prueba testifical si se incumple la incomunicación?

Tiempo de lectura: 3 min

Equipo de redacción de Economist & Jurist.

Publicado


  • En opinión del Tribunal Supremo, el incumplimiento de la incomunicación de testigos en los juicios con varias jornadas de señalamientos no supone, de forma automática, ni indefensión ni la nulidad del juicio oral


El art. 704 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) advierte: “Los testigos que hayan de declarar en el juicio oral permanecerán, hasta que sean llamados a prestar sus declaraciones, en un local a propósito, sin comunicación con los que ya hubiesen declarado ni con otra persona”.

Pero, en los juicios con varios días de señalamientos, ¿cómo se garantiza que no exista la posible “contaminación” entre testigos? ¿Qué ocurre cuando en la segunda jornada de una vista se evidencia una clara “preparación” de las declaraciones para ajustarla a lo que resultó de los interrogatorios del día anterior? ¿Puede estimarse una posible indefensión con relevancia constitucional? ¿Existe un menoscabo real y efectivo del derecho de defensa? ¿Tal incumplimiento puede llevar anudado consecuencias de nulidad del juicio?



Tales preguntas han sido respondidas por la reciente STS 552/2020, de 28 de octubre (rec. 228/2019).

Entiende la Sala Segunda del Tribunal Supremo (TS) que “la redacción decimonónica del art. 704 LECrim debe acomodarse a la realidad actual en donde muchos juicios tienen una duración de varios días, y en donde es perfectamente posible, por el cumplimiento del principio de publicidad, que algunos testigos que declaren otros días puedan conocer lo que antes se ha podido exponer”. Agrega que la prohibición del citado artículo “es, obviamente, para la sesión única, y para la que se va celebrando cada uno de los días, pero resulta imposible acometerlo de uno a otro día respecto de los que van declarando y los que quedan por declarar, ya que la publicidad del juicio oral y la inexistencia de incomunicación al resto de testigos que declaren otros días hace verdaderamente ineficaz este contenido del precepto, que es meramente ilusorio en causas con varios días de señalamiento”.

En la misma línea, insiste, que en los juicios de varios días de señalamientos se hace “inviable que el alegato de la entrega de la grabación de la sesión produzca el efecto pretendido”, es decir, la nulidad del juicio por el alegado defecto.

Tras la comparación y su similitud con la incomunicación de los miembros del jurado, la Sala Segunda del TS deduce que “los testigos que van a declarar en días distintos pueden llegar a conocer por múltiples formas y conductos lo que se ha expuesto, incluso por traslado de las partes” pero la prohibición del contradictorio precepto procesal “se concentra en las sesiones de cada juicio en aras a evitar una aparente ‘contaminación’ que, como hemos señalado, tiene otras formas y fórmulas de producirse”.

Así, la subsanación de tales inconvenientes organizativos del juicio oral “se produce con las reglas de la valoración de la prueba que pertenecen en esencia al juez o tribunal, y que, consciente de todas estas circunstancias, es el responsable y competente de valorar la declaración testifical y de los testigos-peritos”, recuerda la sentencia. En definitiva, será el juez o tribunal el que evitará los riesgos que expone y depara el precepto citado, debiendo tener en cuenta las particularidades de cada caso concreto en el momento de valorar la prueba testifical.

Realidad social

“La realidad social en la aplicación del precepto de forma literal es otra, y es por ello por lo que su incumplimiento no puede llevar anudado consecuencias de nulidad del juicio en base a lo expuesto”, anticipa la Sala.

Recuerda, en la misma línea, que las exigencias del precepto procesal tienen cada vez menos fundamento, ya que “la publicidad del plenario adquiere, día a día, caracteres más que relevantes, y los juicios llegan incluso a radiarse o televisarse, ofreciendo la prensa escrita amplios resúmenes de las sesiones del día anterior”.

Como solución, subraya el Tribunal que se debería al menos intentar o procurar que “aquellos testigos que hayan de declarar sobre una misma materia lo hagan, en lo posible, en la misma sesión”.

Así las cosas, la intención de sujetar la validez de la prueba testifical a la incomunicación absoluta “tendría la absurda consecuencia de provocar una insólita y generalizada retención/detención de los testigos, incluso durante varios días”.

Por todo lo anterior, al final del Fundamento de Derecho Segundo de la reciente STS, el tribunal zanja el debate desestimando la posible vulneración del derecho a la prohibición constitucional de sufrir indefensión reconocido en el art. 24.1 de la Constitución Española.

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