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Artículos jurídicos

Riesgos de los CFDs: la inestabilidad de la bolsa dispara su contratación

AUTOR
Marcelino Tamargo
Tiempo de lectura: 4 min

Publicado

¿ Qué son los CFDs ?

Los CFDs o contratos financieros por diferencia, son instrumentos derivados de los denominados OTC (over the counter), debido a que no cotizan en un mercado organizado. Son emitidos por brokers online o entidades financieras, que deben estar autorizados para ello. Este producto financiero está desarrollado para poder invertir disfrutando de todas las ventajas, divisas, compra de acciones, materias primas, etc, pero sin la necesidad de adquirir la propiedad físicamente de estos instrumentos. De esta forma el inversor contrata un CFD al precio vigente en el momento de la apertura de una posición y obtiene un beneficio o asume una pérdida al cerrar la posición, tanto se el precio se incrementa a su favor o en su contra.

Los CFDS se ha convertido en un tipo de inversión muy popular en la actualidad, aunque en sus comienzos eran solamente accesibles para inversores institucionales.

Los CFDS permiten una operativa trading, sobre cualquier activo financiero, que ningún otro producto puede ofrecernos, pero también un alto riesgo.





¿Cómo funcionan?

El inversor abre una posición de compra denominada “ir en largo”, la posición se cierra al venderlo. Si el precio aumenta entre la apertura de la posición y el cierre, el inversor obtendrá beneficios, en caso contrario pérdidas.





Al operar con CFDs , tanto a largo, como a corto plazo, se invierte como si se comprara o vendiera una cantidad de un determinado activo financiero. Adaptando la inversión a nuestro nivel de capital. A mayor cantidad, mayor beneficio o pérdida. Tampoco es necesario desembolsar el precio de la inversión en su totalidad, sino que tan sólo se debe entregar una parte en concepto de garantía, esto se denomina apalancamiento. El nivel de Apalancamiento vendrá determinado por la cantidad a entregar; cada bróker, podrá además ofrecer las condiciones, que le permita la normativa vigente y que pueden variar de una inversión a otra, dependiendo de si son acciones, divisas, materias primas, etc.

Los CFDs, son productos financieros de inversión muy complejos, de riesgo y para poder invertir en ellos, es necesario un gran conocimiento o que el inversor esté debidamente asesorado por un experto, Ya que la ganancia o pérdida puede ser muy superiores al capital inicialmente desembolsado. La ganancia o pérdida vendrá determinada por la diferencia entre el precio de entrada en la posición y el precio de cierre en la posición, el vendedor pagará al comprador el valor entre la diferencia del valor actual de un activo subyacente y el momento de finalización del contrato.

Dos escenarios posibles de inversión:

Pueden darse dos escenarios:

  • Compra: Al comprar se considera que el activo subyacente presenta expectativas alcistas. El objetivo de la inversión será el de ingresar la diferencia entre su precio actual y un posible precio futuro superior.
  • Venta: El objetivo será ingresar la diferencia entre su precio actual y un futuro precio de cotización inferior, se compra cuando el activo subyacente presenta expectativas bajistas.

¿Qué garantías tienen los CFDs?

Como ya hemos mencionado anteriormente, para invertir en este tipo de producto, no será necesario el desembolso total del capital por parte del inversor, sin que se puede aportar un determinado porcentaje como garantía.

En caso de evolución desfavorable de la inversión la entidad puede exigir garantías adicionales, reservándose el derecho de cerrar las posiciones.

¿Qué vencimiento tienen?

Los CFDs no tienen vencimiento; la posición puede disolverse en cualquier momento o prorrogarse, aunque es frecuente que, en este periodo temporal, se tengan que abonar intereses por las posiciones compradas. Como ya hemos dicho, no son productos normalizados, son productos apalancados, por lo que, en caso de una evolución desfavorable a la inversión, mayores serán las pérdidas. Si por ejemplo se vende un CFD, sobre una acción que paga un dividendo el inversor tendrá que soportar un descuento del mismo en su cuenta, ya que el devenir subyacente tiene un reflejo en el precio de la inversión.

Al cerrarse posiciones, no se entregará el subyacente, este se liquidará en efectivo la ganancia o pérdida obtenida.

¿Qué Legislación los regula?

La normativa europea sobre trading con apalancamiento, aprobada por la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) entró en vigor el 1 de agosto de 2018 y limita el apalancamiento máximo a inversores y clientes minoristas ente 1:30 y 1:2 en función de la volatilidad del activo subyacente.

Los CFDs, no están negociados en un mercado secundario oficial, la CMNV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) ha alertado sobre los riesgos de este producto financiero, al que define como contratos por diferencias, en los que el inversor y una entidad financiera acuerdan intercambiarse la diferencia entere el precio de compra y de venta de un determinado activo subyacente.

La Ley del Mercado de Valores, regula este tipo de contrato, además de la normativa europea MIFID, de protección al inversor.

Debido a la gran popularización de este tipo de inversión, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) ha advertido en diferentes comunicados, que se endurecerán las condiciones de contratación.  La entidad financiera o bróker deberán realizar previamente a la firma del contrato un “Test” de idoneidad y conveniencia a los inversores, para evaluar si tienen aptitudes y conocimientos para este tipo de inversión tan compleja y que entraña tantos riesgos. Y que estos productos financiero, sólo deberían ser contratados siguiendo las siguientes recomendaciones:

  • Si el inversor comprende perfectamente como funcionan los CFDs, los riesgos y costes, que conllevan. Y dispone de tiempo suficiente para gestionar su inversión de manera activa.
  • Si el inversor cuenta con una amplia experiencia en operaciones en mercados volátiles.
  • Si el inversor es consciente de que cuanto mayor sea el apalancamiento, mayor será el riesgo.
  • El inversor debe conocer también que su posición puede cerrarse con independencia de que exista acuerdo o no con el proveedor de la inversión.

¿Puedo reclamar por inversión en CFDs?

Los CFDs están pensados para ser comercializados entre profesionales y clientes minoristas que posean un gran experiencia en materia de inversión, y que estén dispuestos a correr el riesgo de grandes pérdidas. No son productos para pequeños inversores minoristas, que busquen rentabilidad con bajo riesgo.

Si te han comercializado este tipo de contrato y no encajas en el perfil de inversor, si no te explicaron de forma adecuada, este tipo de producto ni el alto riesgo que corrías al contratarlo, puedes reclamar tu inversión y recuperar las pérdidas sufridas.

Sobre el autor: Marcelino Tamargo es socio-fundador de Espacio Legal.