Los nuevos enemigos de las corbatas
El relevo generacional en los grandes despachos de abogados está cambiando los códigos tradicionales de vestimenta y relegando la corbata a un segundo plano
(Imagen: E&J)
Los nuevos enemigos de las corbatas
El relevo generacional en los grandes despachos de abogados está cambiando los códigos tradicionales de vestimenta y relegando la corbata a un segundo plano
(Imagen: E&J)
Si hablamos de una prenda de vestir clásica en la vestimenta masculina de la abogacía, hemos de hablar de las corbatas. Este complemento, hasta hace muy pocos años, era casi imprescindible para entrar a trabajar en una firma de abogados. Sin embargo, en los últimos años este requisito estético está desapareciendo. Los fabricantes de corbatas han intentado averiguar a qué obedece este cambio que tanto les perjudica. Lo han atribuido a los cambios provocados por la pandemia del COVID, al precio de la seda y a otras muchas diversas causas.
La razón de este cambio es más sencilla y compleja a la vez. La abogacía «top», la que marca tendencias, cada vez jubila antes a los abogados que dirigen las firmas. Esta tendencia ha provocado que en los últimos tres años muchas de las grandes firmas de abogados hayan pasado a estar dirigidas por abogados mucho más jóvenes, que no arrastran la costumbre histórica del uso de corbata. Estos nuevos jefes ya se pueden permitir el lujo de marcar su estilo de vestimenta y, como siempre pasa, los que están subordinados a ese poder, que son muchos más de los que lo ostentan, intentan imitar al jefe.
Casi sin saberlo, los nuevos líderes de los despachos se han convertido en enemigos de los corbateros.

