Sánchez podría aprobar un nuevo decreto de vivienda al disolver las Cortes
La Diputación Permanente no podría validar lo que el Congreso ya tumbó el viernes, pero sí tendría la capacidad legal de sacar adelante un nuevo decreto de vivienda si el Gobierno decide reactivarlo durante el periodo electoral
Pedro Sánchez en el Congreso. (Imagen: Borja Puig de la Bellacasa/Moncloa)
Sánchez podría aprobar un nuevo decreto de vivienda al disolver las Cortes
La Diputación Permanente no podría validar lo que el Congreso ya tumbó el viernes, pero sí tendría la capacidad legal de sacar adelante un nuevo decreto de vivienda si el Gobierno decide reactivarlo durante el periodo electoral
Pedro Sánchez en el Congreso. (Imagen: Borja Puig de la Bellacasa/Moncloa)
La noticia del adelanto de las elecciones generales ha puesto a las formaciones políticas del país en marcha para iniciar sus campañas en busca del máximo número de votos que les permita tener cuanto más diputados y parlamentarios presentes en las Cortes. Sin embargo, tras el anuncio de los comicios que tendrán lugar el próximo 29 de noviembre, se esconde otra realidad.
La convocatoria de elecciones ha venido impulsada por el rechazo del Congreso de los Diputados el pasado 2 de octubre a aprobar los reales decretos sobre vivienda presentados por el Ejecutivo. Para que las normas —o alguna de ellas— saliera adelante era necesario obtener mayoría, sin embargo, los partidos de la oposición, PP y Vox, y el socio de investidura del Gobierno, Junts per Catalunya, votaron en contra.
Podría parecer que el Ejecutivo de Pedro Sánchez habría perdido la batalla; que con ese rechazo a los reales decretos de vivienda el presidente ponía punto y final a su continuidad en el poder; pero también podría ser solo un movimiento más de Sánchez en la partida. Cuando el presidente del Gobierno convoca elecciones y disuelve las Cortes, el Parlamento convencional desaparece temporalmente para que empiece la campaña electoral, pero el país no pude quedarse sin representación legislativa, por lo que hasta que se vote el nuevo Parlamento se activa la Diputación Permanente.
La Diputación Permanente es una especie de “mini Congreso” de guardia que asume las funciones urgentes hasta que se constituya el nuevo Parlamento tras las elecciones. La Diputación Permanente está compuesta por 69 miembros del Congreso de los Diputados más la presidencia de la Cámara y tiene poder para convalidar decretos urgentes del Gobierno, así como activar los protocolos de emergencia si el país lo necesitara.
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Intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (Imagen: Pool MoncloaJorge Villar y Diego del Monte)
“Hecha la ley, hecha al trampa”
La Diputación Permanente no puede rescatar ni aprobar los mismos decretos sobre vivienda que ya fueron rechazados por el pleno del Congreso de los Diputados el pasado 2 de octubre, tres días antes de convocar elecciones, ya que una vez que se vota en contra de la convalidación de un real decreto, y este queda derogado, la Diputación Permanente no tiene competencia para “resucitar” votaciones fallidas de pleno ordinario.
Por lo que, la Diputación Permanente no podría validar lo que el Congreso ya tumbó el viernes, pero el organismo sí tendría la capacidad legal de sacar adelante un nuevo decreto de vivienda si el Gobierno decide reactivarlo durante el periodo electoral.
Existe una vía legal alternativa que el Gobierno de Pedro Sánchez puede explorar tras disolver las Cortes: aprobar unos nuevos decretos-leyes modificados en el Consejo de Ministros.
El motivo por el cual el Gobierno podría plantearse esta opción es meramente matemático —ya que en el pleno ordinario del Congreso el rechazo de Junts junto a PP y Vox bloqueó las medidas con 178 votos en contra frente a 172 a favor—, ya que en la Diputación Permanente las cuentas sí saldrían. El organismo estaría compuesto por 69 miembros, de los cuales el bloque de izquierdas y los socios de investidura (PSOE, Sumar, ERC, Bildu, Podemos y PNV) sumarían 35 votos frente a los 34 que aglutinan PP, Vox y el único representante de Junts.
Al menos esto podría ser así para el primer decreto (escudo antidesahucios y prórrogas de dos años), ya que fue el que contó con el apoyo del PNV en el pleno. Por el contrario, el segundo decreto (prórroga indefinida de contratos), podría volver a fracasar en la Diputación Permanente por cuanto el PNV podría volver a votar en contra de este texto en el pleno, como ocurrió el pasado día 2 de octubre, por lo que si la formación política mantuviera su voto en la Diputación, el resultado sería de 34 votos a favor frente a 35 en contra.
Si el Ejecutivo decide finalmente seguir esta estrategia, el proceso funcionaría de la siguiente manera. Lo primero, el Gobierno tendría que redactar y aprobar un paquete de medidas de vivienda «nuevo» en el Consejo de Ministros. Aunque compartan el espíritu de los anteriores (como la prórroga de contratos o el escudo antidesahucios), jurídicamente deben ser decretos distintos. El segundo paso, dado que las Cortes ya se encuentran disueltas por la convocatoria electoral del 29 de noviembre, el Gobierno dispondría de un plazo de 30 días para remitir estas nuevas normas a la Diputación Permanente, que sería la encargada de validarlas o derogarlas en lugar del pleno.

