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Los mercados se hunden tras el ataque de Putin a Ucrania

Las principales economías se van a ver muy castigadas por esta nueva crisis

Rusia ha comenzado a bombardear ciudades ucranianas (Foto: Google)

Andrés Lara

Redactor de Economist & Jurist




Tiempo de lectura: 7 min



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Los mercados se hunden tras el ataque de Putin a Ucrania

Las principales economías se van a ver muy castigadas por esta nueva crisis

Rusia ha comenzado a bombardear ciudades ucranianas (Foto: Google)



La guerra en Ucrania ha comenzado. La pasada noche el Ejército ruso atacó infraestructuras militares en todo el país mientras que las milicias prorrusas de la región separatista del Donbass han iniciado ataques terrestres en la línea de frente. Según la agencia Interfax, tropas rusas habrían desembarcado en Mariupol (en el mar de Azov, en la provincia de Donetsk) y en el puerto sureño de Odessa. «Las repúblicas populares de Donbass se acercaron a Rusia con una solicitud de ayuda. En relación con esto (…) tomé la decisión de realizar una operación militar especial. Su objetivo es proteger a las personas que son objeto de abusos, genocidio del régimen de Kiev durante ocho años, y para ello buscaremos desmilitarizar y desnazificar Ucrania y llevar ante la justicia a quienes cometieron numerosos crímenes sangrientos contra personas pacíficas, incluidos nacionales rusos», ha dicho el líder ruso, Vladimir Putin, en un discurso televisado.

Desde que comenzó la crisis, la economía mundial se ha visto afectada vía caída de los valores de renta variable, aumento de la rentabilidad de los bonos y del precio del petróleo, el gas natural y otras materias primas. Sin embargo, esto podría ser solo el principio de las graves consecuencias que para la economía mundial puede tener el conflicto.



Soldados ucranianos en el este del país. Foto: Ministerio de Defensa de Ucrania)

Anoche, Wall Street cerraba con descensos del 1,8% para el S&P 500, mientras que las bolsas asiáticas han clausurado la sesión de hoy con caídas que oscilan entre el 2% y el 3%. Las Bolsas europeas no están corriendo mejor suerte. El Ibex ha iniciado la jornada con una caída superior al 4%, que le ha llevado al borde de los 8.000 puntos. Según ha avanzado la mañana ha reducido el volumen de los números rojos hasta el 3,5%. El índice paneuropeo STOXX 600 caía un 2,9%, alcanzando su nivel más bajo desde mayo de 2021 y marcando una corrección o descenso del 10% desde su máximo histórico de enero. El DAX alemán caía un 3,7%, hasta su mínimo de marzo de 2021, soportando el mayor peso de la venta debido a los temores sobre la fuerte dependencia del país del suministro energético de Rusia.



La Bolsa de Moscú pierde un 30%

Por lo que respecta al mercado de valores de Rusia, está al borde de la catástrofe. El Bolsa de Moscú, que ha tenido sus operaciones suspendidas durante varios días, en su vuelta a la cotización se ha hundido un 30%. El índice de referencia ruso MOEX ha perdido cerca de un tercio de su valor desde octubre y tanto el rublo como la hryvnia ucraniana son las dos divisas con peor rendimiento a nivel mundial este año.

Por su parte, el precio del crudo Brent para su entrega en abril se ha disparado por encima de los 100 dólares, llegando a alcanzar los 103 en algunos momentos. La última subida, que ronda el 5% en un día, coloca el precio del crudo en niveles que no se alcanzaban desde julio de 2014, cuando el oro negro llegó a cotizar a 106 dólares por barril.

En los apenas dos meses transcurridos desde el inicio del año, el petróleo ha subido más de 20 dólares el barril por el temor a la interrupción del suministro por el conflicto y por las esperadas sanciones occidentales a Rusia, que es el segundo productor mundial de petróleo.

El precio del barril de Brent está por encima de los cien dólares. (Foto: E&J))

Por lo que respecta al gas, otra de las grandes preocupaciones económicas de Occidente en este conflicto, el ataque ruso a Ucrania ha provocado una subida sin precedentes en el precio del gas. Los futuros en el mercado de Países Bajos, referencia en Europa, se disparan un 30% hasta 113 euros el megawatio para el primer futuro, si bien ha marcado un máximo en 125 euros, con subida del 41%. Además, el mercado prevé que el gas no baje de 100 euros hasta verano de 2023. Rusia es el mayor proveedor de gas natural a Europa, que compra a las empresas rusas alrededor del 35% del gas que consume.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, en una declaración a la prensa junto al alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, ha condenado el «ataque bárbaro» de Rusia y ha anunciado que la Unión Europea prepara nuevas sanciones europeas contra «sectores estratégicos» rusos, entre ellas, un bloqueo de sus bancos al mercado europeo.

Sanciones europeas

Por su parte, Borrell ha añadido que el paquete de sanciones que preparan será el «más masivo y duro que hayamos adoptado nunca» y advirtió al presidente ruso, Vladimir Putin, de que si no da marcha atrás Rusia se verá «sometida a un aislamiento sin precedentes». «Con este paquete, nos dirigiremos a sectores estratégicos de la economía rusa, bloqueando su acceso a tecnologías y mercados clave», dijo Von der Leyen en su declaración. «Debilitaremos la base económica de Rusia y su capacidad de modernización». «Además, congelaremos los activos rusos en la UE y bloquearemos el acceso de los bancos rusos al mercado financiero europeo».

Rueda de prensa de Ursula Von der Leyen y Josep Borrel condenando el ataque a Ucrania. (Foto: UE)

La Unión Europea aprobó el miércoles sanciones contra intereses rusos que incluyen la lista negra de políticos rusos y la limitación del comercio entre la UE y dos regiones separatistas del este de Ucrania cuya independencia ha reconocido Putin. Las nuevas medidas, que se debatirán en una cumbre nocturna de líderes de la UE que comenzará a las 19 horas, serán «el paquete de sanciones más duro más duras que jamás hayamos aplicado».

La economía mundial, tocada

Al margen de lo que pueda ocurrir en el teatro de operaciones y de la virulencia de los ataques y su extensión en el tiempo, el mundo aguanta la respiración ante una circunstancia que puede causar un grave daño a una economía mundial que intenta recuperarse de la pandemia, los atascos en la cadena de suministros y el aumento descontrolado de precios.

En lo que se refiere a los mercados, los analistas de Link Securities señalan que “si bien es cierto que la historia apunta que los mercados de valores suelen recuperase con fuerza y presentan importantes avances un año después del inicio de conflictos bélicos, en esta ocasión entendemos que el principal problema no es tanto la guerra que se ha iniciado en Ucrania -sin duda alguna es y será un drama humanitario, como todas las guerras-, sino el impacto que este conflicto puede terminar teniendo en el mercado de la energía y, por tanto, en la inflación”.

El margen de maniobra de los bancos centrales, como el BCE, es limitado. (Foto: BCE)

“Esta variable puede terminar penalizando seriamente la recuperación económica, llevando a los mercados a tener que afrontar un escenario de bajo crecimiento y alta inflación. Entendemos que el margen de maniobra de los bancos centrales para hacer frente a este escenario, de cumplirse, es muy limitado, y eso es lo que realmente nos preocupa”, subrayan estos analistas.

Miedo a la inflación

Una vez más, los bancos centrales se van a ver en la tesitura de retirar estímulos para controlar la inflación, que podría dispararse aún más si se mantiene el alza del precio del petróleo y el gas. Sin embargo, la retirada de estímulos en un momento en el que el crecimiento económico se ve comprometido puede perjudicar a la recuperación.

El temor a un mayor incremento de la inflación está muy presente. Estados Unidos ya está enfrentando la inflación más alta en 40 años, la cual llegó a 7,5% en enero, por lo que se espera que en marzo aumenten las tasas de interés.

Estados Unidos soporta un alta inflación. (Foto: Google)

También genera temores inflacionistas el posible desabastecimiento de metales como el paladio, el aluminio y el níquel. Esto suscitaría un trastorno más para las cadenas de suministro a nivel global, las cuales ya se ven afectadas por la pandemia, por los bloqueos de los transportistas en Canadá y por el desabastecimiento de semiconductores. En las últimas semanas, por ejemplo, debido al temor de que Rusia, el mayor exportador de paladio en el mundo, pueda ser expulsado de los mercados globales, ha aumentado el precio de ese metal que se usa en los sistemas de escape de los automóviles, los teléfonos móviles e incluso en los empastes dentales. También ha estado aumentando el precio del níquel, que se usa para hacer baterías de autos eléctricos y acero.

Sanciones de doble filo

Algunas de las sanciones contra Rusia que están sobre la mesa, como cerrarle el acceso al sistema internacional de pagos conocido como SWIFT, o bloquear las ventas de cualquier producto que contenga componentes hechos en Estados Unidos, perjudicaría a cualquiera que tenga negocios con Rusia.

Además, el cierre del acceso de la economía rusa al sistema SWITF tendría un efecto colateral muy importante en Europa, ya que Rusia se vería en la imposibilidad de operar en los bancos de todo el mundo. Esto dificultaría muchísimo que Rusia pudiera cobrar los bienes que exporta y podría suspender, por ejemplo, los envíos de gas a Europa alegando fuerza mayor.

Por otra parte, los bancos y otras empresas van a tener problemas, bien directamente por las acciones militares, bien por las sanciones. Empresas petroleras como Shell o Total tienen operaciones conjuntas en Rusia, mientras que BP se jacta de ser “uno de los principales inversores extranjeros en Rusia” con vínculos con la petrolera rusa Rosneft. El gigante europeo de la aviación Airbus se abastece de titanio de Rusia. Y los bancos europeos, en especial los de Alemania, Francia e Italia le han dado miles de millones de dólares a prestatarios rusos.

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