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Joe Biden acude a la reunión del Consejo Europeo tras pasar por las cumbres de la OTAN y el G7

El presidente de EE.UU., Joe Biden, y sus aliados abordan las acciones a llevar a cabo para ayudar a Ucrania a detener la invasión rusa

Joe Biden. (Foto: White House/Twitter)

ÁLVARO NAVARRO / Nueva York

Responsable de contenido internacional y corresponsal en EE.UU.




Tiempo de lectura: 5 min



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Joe Biden acude a la reunión del Consejo Europeo tras pasar por las cumbres de la OTAN y el G7

El presidente de EE.UU., Joe Biden, y sus aliados abordan las acciones a llevar a cabo para ayudar a Ucrania a detener la invasión rusa

Joe Biden. (Foto: White House/Twitter)



La guerra en Ucrania cumple un mes. El panorama internacional ha dado un giro de 180 grados desde que las tropas rusas comenzasen a bombardear las ciudades aledañas a Bielorrusia y a la región del Donbás. Fuentes gubernamentales de Estados Unidos prevén que hayan muerto alrededor de 7.000 soldados rusos, y otros miles más en el bando ucraniano.

La guerra se ha cebado también con los civiles, que se han visto obligados a empuñar las armas y preparar cócteles mólotov. Otros en cambio, han muerto a causa de los bombardeos o han tenido que abandonar el país.



Occidente se ha dado cuenta de su pasividad internacional, y ha accionado todas las palancas que tenía a su disposición. Este jueves será recordado como el día en que los líderes del mundo democrático se reunieron en tres cumbres: el de la OTAN, el del G-7 y en el Consejo Europeo.

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ha viajado a Bruselas para completar una jornada maratoniana y reunirse con sus homólogos y socios. El líder demócrata busca más participación de sus aliados en la defensa de Ucrania y centra todos sus esfuerzos en derrotar a Vladimir Putin en su empeño por aumentar la influencia de su nación en el este de Europa.



Cumbre OTAN

Los 30 líderes de la OTAN, entre ellos Pedro Sánchez, se han reunido por la mañana para debatir y decidir los próximos pasos a acometer. Con la cumbre de Madrid en junio en la mira, el secretario general, Jens Stoltenberg, ha comparecido en rueda de prensa tras la cumbre para asegurar que se desplegarán cuatro nuevos batallones en Eslovaquia, Rumanía, Bulgaria y Hungría, aumentando a ocho el número total de estos batallones establecidos en el este de Europa.

El flanco oriental de la OTAN se reforzará con más unidades en tierra (soldados), mar (submarinos y otros buques de guerra) y aire (jets militares). Hasta el momento, hay 40.000 tropas desplegadas entre el mar Báltico y el mar Negro. Sumando los 100.000 soldados que tiene desplegado Estados Unidos en este continente.

Mapa del despliegue de tropas OTAN. (Foto: OTAN/Twitter)

Esta cumbre ha contado con la participación de uno de los actores clave del momento, Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, quien mantiene una comunicación constante con Washington y todos sus aliados. La OTAN ha mostrado un apoyo inquebrantable a Kiev:

“Nos solidarizamos plenamente con el presidente Zelenski, con el gobierno de Ucrania y con los valientes ciudadanos ucranianos que defienden su patria”, se puede leer en el comunicado que ha publicado la Organización del Atlántico Norte. “Reafirmamos nuestro apoyo inquebrantable a la independencia, la soberanía y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas que se extienden hasta sus aguas territoriales”.

Por lo pronto, la OTAN ha decido redoblar su apuesta en la guerra de ucrania, enviando más material antitanque, sistemas de defensa aérea y drones, así como asistir a los ucranianos en ayuda humanitaria y asistencia ante los posibles ataques biológicos, químicos y nucleares acometidos por Rusia. Eso sí, desde esta institución se ha reiterado que no enviarán tropas al campo de batalla ni se cerrará el espacio aéreo en Ucrania.

Por otra parte, Stoltenberg ha asegurado contactar con China con el objetivo de que se abstenga de aportar ayuda económica o militar a Rusia, a la vez que ha pedido a Pekín que “deje de amplificar las falsas narrativas del Kremlin, en particular sobre la guerra y sobre la OTAN”, y ha solicitado que promueva una solución pacífica del conflicto.

“La OTAN nunca ha estado más unida”, ha apuntado Biden en un encuentro con periodistas posterior al cónclave, quien ha confirmado que Washington mantendrá conversaciones con Pekín el próximo 1 de abril.

Por último, los países OTAN se han mostrado conformes a observar el ingreso de nuevos miembros a su organización, de acuerdo con el artículo 10 del Tratado de Washington de 1949, y han asegurado que doblarán sus aportaciones de cara a aumentar los efectivos y unidades defensivas.

Reunión del G7

Los mandatarios de los países miembros del G7 (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea) han aprovechado a congregarse en Bruselas, tras verse las caras anteriormente en la cumbre de la OTAN.

El G7, institución más ligada a resolver los problemas de índole económico y comercial de Occidente, se ha mostrado unida en la causa ucraniana y ha mostrado su rechazo a la invasión rusa.

“Seguimos consternados y condenamos los devastadores ataques contra la población ucraniana y las infraestructuras civiles, incluidos los hospitales y las escuelas”, reza esta institución en un comunicado hecho público este jueves.

Líderes del G7. (Foto: Urusula Von del Leyen/Twitter)

A su vez, los líderes de los países más prósperos del mundo reclaman a Putin y a sus socios de gobierno detener la guerra que comenzó el pasado 24 de febrero, cumpliendo con la “orden de la Corte Internacional de Justicia”.

Desde el G7 también avisan a Bielorrusia y a su presidente, Alexandr Lukashenko, para que eviten cualquier escalada militar del conflicto mediante el envío de sus tropas a suelo ucraniano.

Las naciones reunidas en este cónclave se reafirman en su determinación por “imponer severas consecuencias a Rusia, incluyendo la plena aplicación de las medidas económicas y financieras que ya hemos impuesto”.

Para que sus amenazas surtan efecto, los miembros del G7 realizarán un seguimiento de la aplicación de las sanciones a diferentes personalidades rusas, en “coordinación de las respuestas relacionadas con las medidas evasivas, incluidas las relativas a las transacciones de oro del Banco Central de Rusia”.

La implementación de sanciones a Moscú está poniendo en jaque la seguridad alimentaria mundial, y el G7 es consciente de ello. Para evitar un colapso en el suministro de los alimentos, este grupo de países se ha comprometido a accionar con coherencia los instrumentos y mecanismos de financiación para abordar esta crisis, a la vez que tratarán de asegurar la resiliencia en el sector agrícola sin olvidar los “objetivos climáticos y medioambientales”.

En materia energética, los líderes occidentales se han puesto de acuerdo en reducir la dependencia del gas y petróleo rusos. Este objetivo no será fácil ni inmediato, para ello se necesitará garantizar un “suministro alternativo y sostenible” y actuar de “forma solidaria y estrechamente coordinada en caso de posibles interrupciones del suministro”, se informa en el comunicado.

Encuentro de Biden en el Consejo Europeo

Biden ha comparecido en la sede del Consejo Europeo, en Bruselas, a las 19.25, junto con el presidente de esta institución Charles Michel. El presidente de la Casa Blanca ha sido claro y conciso: «el primer objetivo es el de construir la unidad entre las democracias«, quien asegura que lo que quiere Putin es «romper» la OTAN.

Joe Biden, presidente de EE.UU. (Foto: Consejo Europeo)

También, Biden ha aprovechado para felicitar a Michel por haber sido reelegido en su cargo por dos años más, decisión resultante tras la votación que ha tenido lugar esta misma tarde en el seno del Consejo Europeo.

Mientras tanto, Pedro Sánchez ha confirmado que aprovechará esta reunión clave en Bruselas para solicitar una «respuesta particular para el problema específico de la isla energética de la Península Ibérica«.

La cuestión energética es acuciante en estos momentos para todas las naciones comunitarias, pero en una medida especial para España, quien ha visto enfriarse su relación con Argelia tras conocerse su apoyo a la soberanía marroquí en el Sahara Occidental. Recordemos que Argelia es el segundo país que abastece la demanda de gas en nuestro país, por debajo de Estados Unidos.

Este artículo está sujeto a ampliación.

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