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La inflación ya es una realidad e impulsa la inversión en empresas privadas

"En España, abundan las empresas familiares que facturan entre 5 y 20 millones de euros y, sin embargo, a los fondos de capital riesgo tradicionales oportunidades de este reducido tamaño les resultan difíciles de encajar en su modelo de negocio"

(Foto: E&J)

Partner - Financial Advisory Services at RSM Spain

Tiempo de lectura: 4 min



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La inflación ya es una realidad e impulsa la inversión en empresas privadas

"En España, abundan las empresas familiares que facturan entre 5 y 20 millones de euros y, sin embargo, a los fondos de capital riesgo tradicionales oportunidades de este reducido tamaño les resultan difíciles de encajar en su modelo de negocio"

(Foto: E&J)



La creación de dinero para paliar los efectos económicos de la pandemia ha tenido un papel importante en el fuerte crecimiento de la tasa de inflación, justo en el momento en que los inversores mantenían posiciones de liquidez sin precedentes. Ahora, los inversores buscan oportunidades de inversión para evitar que la inflación coma el poder adquisitivo de sus arcas de caja.

En 2020, la Reserva Federal de los Estados Unidos creó 3,38 billones de dólares para apoyar a la economía americana, afectada por la pandemia. Esta creación de dinero sin precedentes equivalía al 18% de los dólares en circulación. Posteriormente, en marzo de 2021, el Congreso aprobó un paquete de estímulos a la economía americana por importe de 1,9 billones de dólares. Por su parte, en diciembre de 2020, el Banco Central Europeo (“BCE”) acordó elevar hasta 1,85 billones de euros el dinero que pretendía inyectar en el sistema bancario europeo.



Reserva Federal de los Estados Unidos (Foto: Google)

En mayo, escribí un artículo titulado «El miedo a la inflación está impulsando la inversión en empresas privadas«. Casi ocho meses más tarde y a pesar de que la Reserva Federal sigue prometiendo que sus políticas monetarias mantendrán la tasa de inflación cerca del 2%, en noviembre la tasa real de inflación durante los últimos doce meses alcanzó el 6,8% en los Estados Unidos. En España, la realidad es parecida y nos enfrentamos a una tasa de inflación anual del 5,5%.

Durante el primer semestre de 2021, cuando aún sufríamos importantes restricciones sobre la movilidad internacional, la actividad global de fusiones y adquisiciones alcanzó un máximo histórico

Se está atribuyendo la inflación actual al alza en el coste del gas, el cual se utiliza en la generación de una parte importante de la electricidad que consumimos. Los analistas hablan de una tormenta de circunstancias temporales que ha derivado en el encarecimiento del gas. Rusia suministra aproximadamente el 35% del gas natural consumido en Europa y Argelia es otro proveedor importante, sobre todo para España. Puede ser verdad que Vladimir Putin esté restringiendo el suministro de gas a Europa para forzar la homologación de su nuevo conducto de gas, Nord Stream 2, y que menos gas esté saliendo de Argelia por una disputa con Marruecos, y que el consumo de gas en invierno fue inusualmente alto por el frío, y que han coincidido otra media docena de acontecimientos con un impacto negativo en el coste del gas, pero tampoco hay que perder de vista el circuito del dinero. El Banco Central Europeo (“BCE”) imprime dinero para ayudar a los afectados por la pandemia; los afectados gastan este dinero en el mercado, beneficiando a todos; y todos estamos pagando un importe adicional por la energía que consumimos. Es decir, una parte importante del dinero creado recientemente por el BCE se destina a las cuentas bancarias de Gazprom y Sonatrach, los monopolios del suministro de gas en Rusia y Marruecos.

Uno de los mejores indicadores de la liquidez de los inversores es el importe total de Dry Powder (término en inglés que se refiere al dinero pendiente de invertir que los inversores han comprometido a las empresas de capital riesgo) en el mundo, el cual asciende a la friolera cifra de 2,5 billones de dólares, un máximo histórico. El Dry Powder se ha acumulado durante los últimos años como consecuencia de situaciones de gran incertidumbre para los inversores, tales como el Brexit y el conflicto comercial entre los Estados Unidos y China. Ahora, la inflación está obligando a los inversores a invertir a pesar de los temores generalizados sobre la solidez de las economías occidentales tras 20 meses de pandemia. Durante el primer semestre de 2021, cuando aún sufríamos importantes restricciones sobre la movilidad internacional, la actividad global de fusiones y adquisiciones alcanzó un máximo histórico, con acuerdos por valor de más de 2,6 billones de dólares.

En España, abundan las empresas familiares que facturan entre 5 y 20 millones de euros y, sin embargo, a los fondos de capital riesgo tradicionales oportunidades de este reducido tamaño les resultan difíciles de encajar en su modelo de negocio. En la opinión de José Merino, Gerente del departamento de Financial Advisory Services de RSM Spain, es precisamente en este nicho del mercado donde los inversores pueden encontrar empresas con un gran potencial de crecimiento. En este mismo sentido, Karina Doval, Directora de Marketing de RSM Spain, resalta el número importante de Fondos de Búsqueda (Search Funds) que han solicitado a la firma sus servicios de due diligence durante el último año, así como la actividad frenética del departamento de M&A, liderado por César Parra, que acaba de cerrar un ejercicio con ingresos de casi cinco veces el presupuesto establecido al principio del año.

La pandemia ha sido el responsable de millones de muertes, ha causado mucho sufrimiento y ha generado necesidades previamente inexistentes, pero con las nuevas necesidades vienen nuevas oportunidades.

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