El accidente ferroviario de Adamuz, acaecido el pasado 18 de enero, dejó una estela de 46 fallecidos y centenares de heridos cuya condición de víctimas no ha cesado de agravarse. No por la evolución de sus lesiones físicas —aunque estas sean notables—, sino por una gestión posterior que, lejos de paliar su sufrimiento, lo multiplica […]