Cuando yo decidí ser abogado, hubo muchos que me dijeron que era una profesión muy dura en la que sólo algunos resistían y muy pocos triunfaban. Recuerdo aquel abogado que me presentó un pariente mío. Su bufete estaba en un edificio bastante antiguo cercano a los juzgados. Al llegar a la puerta, llamamos al timbre […]