Durante años, la apariencia del abogado se ha abordado desde códigos implícitos de formalidad más que desde una estrategia consciente de posicionamiento. El traje oscuro, la sobriedad cromática y la neutralidad estética han funcionado como estándares tácitos del sector. Sin embargo, en un mercado jurídico cada vez más competitivo y orientado a la diferenciación, la […]