En la práctica de la abogacía existe una expectativa implícita difícil de sostener: el abogado debe tener respuestas. La formación, la cultura profesional y la propia dinámica del cliente refuerzan la idea de que el jurista debe ofrecer soluciones inmediatas, criterios claros y seguridad constante. En este contexto, admitir “no lo sé” puede percibirse como […]