La mayoría de los despachos asume las interrupciones internas como un mal inevitable. Entre consultas rápidas, dudas urgentes, llamadas que “solo tardan un minuto” o mensajes por plataformas internas, el trabajo de los abogados se fragmenta hasta el punto de perder profundidad y concentración. Lo que empieza como una jornada estructurada termina convertido en un […]