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Economía

La responsabilidad de los bancos si te roban dinero de la tarjeta

Redactor de Economist & Jurist.

Tiempo de lectura: 3 min

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La última Memoria anual del Banco de España sobre la vigilancia de los sistemas de pago dio a conocer que las estafas con tarjetas en compras online y otros puntos de venta habituales fueron los más habituales en España en 2018. Se contabilizan al menos 1,4 operaciones fraudulentas por cada 100 tarjetas, lo que supone más de un millón de estafas relacionadas con el uso de este sistema de pago. 



Existen casos en los que el banco no tendrá que reintegrar el dinero robado, esto es, cuando el afectado haya incurrido en alguna negligencia como puede ser apuntar el pin en la tarjeta o prestársela a terceros. (Fuente: Economist & Jurist).

Casos en que el banco debe abonarnos lo robado

La ley establece que los bancos tienen la responsabilidad de devolver estas cantidades sustraídas por un uso fraudulento o un robo, aunque existen una serie de condiciones para que esto se lleve a cabo. El precepto establece que el banco deberá hacerse cargo del dinero robado desde que se cancela la tarjeta, aunque los primeros 50 euros hasta que sea notificado a la entidad el robo o se cancele la tarjeta serán responsabilidad del cliente, así lo estipula la Directiva (UR) 2015/2366 del Parlamento Europeo.

Así, si de manera previa a la cancelación de la tarjeta el robo alcanza los 100 euros, el banco abonará 50 euros. Pero si se notifica antes de la acción fraudulenta, la entidad tendrá que devolver el montante completo, es decir, los 100 euros.

Pero podemos encontrar otros casos, por ejemplo, aquellos en los que se realiza un duplicado de tarjeta y el cliente continúa teniendo la suya propia en formato físico. Si esto ocurre, el afectado no será consciente de la situación y no podrá conocer del uso fraudulento de su tarjeta hasta que la operación se lleve a cabo y pueda verlo en sus gastos. En este caso, la entidad deberá abonar la totalidad de la cantidad sustraída.

Pero también existen casos en los que el banco no tendrá que reintegrar el dinero robado, esto es, cuando el afectado haya incurrido en alguna negligencia como puede ser apuntar el pin en la tarjeta o prestársela a terceros. Y es que en el caso de las compras online, con la nueva normativa PSD2, al llevar a cabo estas adquisiciones se entiende que los protocolos de seguridad implantados se han cumplido y por tanto no se puede responsabilizar al banco de la estafa.

Desde la OCU denuncian problemas con las devoluciones

Para obtener de vuelta el dinero robado, tras la cancelación de la tarjeta hay que iniciar la reclamación del dinero sustraído mediante el formulario de cargos no reconocidos que entrega la entidad. Aunque conviene además presentar en el banco la denuncia del robo.

Cuando la reclamación está hecha, por normal general, el banco ingresará en un plazo de 24 horas la cantidad robada en la cuenta del cliente, pero desde la OCU denuncian que esto no siempre es así. Entidades como Abanca, Bankia, Openbank, Santander y Caixabank se conceden un plazo superior al que establece la norma. Si bien es cierto que la entidad tiene la capacidad de realizar investigaciones y trámites para corroborar que efectivamente se trata de una acción fraudulenta, la acción de los bancos debe ser la de reintegrar inmediatamente el dinero robado para más tarde abrir una investigación y corroborar o desmentir que se trata de una estafa.

La OCU denuncia también que en muchos casos las entidades impone a los afectados una serie de requisitos para llevar a cabo la devolución que no se contemplan en la ley y, en muchos casos, lo hacen para retrasar el reintegro de estas cantidades.

En todo caso, tras llevar a cabo los trámites necesarios, el banco emitirá un informe. Si este es positivo, el dinero será del cliente; pero si no es así deberá devolver el dinero y emitir una reclamación formal si quiere optar a recuperarlo.