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Economía

La volatilidad se adueña del Ibex, que cierra la semana en negativo

El Banco de España rebaja 1,8 puntos su previsión de crecimiento de la economía

La volatilidad ha sido la tónica de la Bolsa esta semana (Foto: Google)

Redactor de Economist & Jurist

Tiempo de lectura: 5 min



Economía

La volatilidad se adueña del Ibex, que cierra la semana en negativo

El Banco de España rebaja 1,8 puntos su previsión de crecimiento de la economía

La volatilidad ha sido la tónica de la Bolsa esta semana (Foto: Google)



Termina una semana en la que los mercados han estado pendientes de las importantes reuniones de la Reserva Federal estadounidense (FED) y el Banco Central Europeo (BCE), pero en las que ha terminado pesando el miedo cada vez más generalizado a los efectos de la variante ómicron del coronavirus.

En este contexto, las principales bolsas se mueven hoy en el mismo terreno volátil de los últimos días una circunstancia que se está viendo reforzada por lo que se conoce como la “cuádruple hora bruja”, el cuádruple vencimiento de los contratos de derivados sobre acciones e índices. Las bolsas europeas se mueven en terreno negativo.



El Ibex 35 cierra con una caída del 0,82%, tras haber llegado a restar un 1,6% durante la jornada, y logra mantener los 8.300 puntos. Dentro del selectivo español, Cellnex registra las mayores caídas, del 6,05%. Sabadell y BBVA ceden más del 2,7%. La bajada de Cellnex se producía después de que la autoridad británica para los mercados y la competencia (CMA), haya considerado que su compra de torres de CK Hutchison en el Reino Unido puede afectar a la competencia y comportar un incremento de precios.

Por su parte, las turísticas se salvan hoy de la quema, con IAG sumando el 3,78%. Meliá y Aena ganan el 3,47% y Amadeus, el 2,13%.

El BCE anunció ayer su estrategia de compra de activos para 2022, un primer paso en la retirada gradual de los estímulos monetarios lanzados con la crisis y en la que se ha obviado la subida de tipos de interés en el corto plazo. La institución asegura que se dan las condiciones para rebajar las adquisiciones de deuda pero que es necesario conservar la flexibilidad mantenida hasta ahora y la opcionalidad de su política monetaria. Ayer mismo, el Banco de Inglaterra anunció una subida de un 0,15% del precio del dinero.

El Ibex termina la semana en negativo. (Foto: Google)

El miércoles fue la FED la que anunció que aceleraría la reducción de su programa de compra de bonos de emergencia y que había que prepararse para una subida de los tipos de interés el próximo año a medida que la economía se acerca al pleno empleo y la inflación se dispara.

Ortodoxia monetaria

Los pasos dados por estos bancos centrales mandan un mensaje, cada uno a su manera, de que están dispuestos a volver a la ortodoxia monetaria, lo cual podría dar un poco de tranquilidad a unos mercados que muestran cada vez más preocupación por el descontrolado nivel de inflación que azota a las economías desarrolladas.

Los mercados de renta variable europeos cerraron ayer con importantes avances liderados por los valores que en teoría mejor se deben comportar en un escenario de crecimiento económico, elevada inflación y tipos de interés al alza: los industriales, especialmente los ligados a las materias primas minerales y los de la industria del automóvil, los de la energía y los del sector financiero, concretamente los bancos y las compañías aseguradoras.

Wall Street, que inició la jornada con ascensos, se fue desinflando hasta entrar todos sus principales índices en terreno negativo, lastrados por las fuertes caídas que experimentaron los títulos catalogados como de crecimiento, especialmente los de los sectores tecnológicos y de consumo discrecional. Este tipo de compañías, cuyo mayor atractivo son las fuertes expectativas de crecimiento de resultados que ofrecen, ven penalizadas sus valoraciones si los tipos de interés a largo plazo repuntan.

Bolsa de Nueva York. (Foto: NYSE)

El tirón a la baja de la cotización de estas empresas fue más fuerte que el impulso de las acciones de los bancos, que cerraron en verde. Las entidades financieras piden prestado a corto plazo y prestan a largo, por lo que una mayor inclinación de la curva de tipos tiene un positivo impacto directo en sus márgenes de negocio.

Dicho esto, ayer quedó patente lo que puede ser una de las dinámicas de la Bolsa en el corto-medio plazo: la hipotética tendencia bajista de los valores de crecimiento frente al supuesto empuje alcista del sector financiero. Que se imponga una tendencia u otra influirá muchas jornadas en si el mercado cierra en positivo o con pérdidas. Todo esto, lógicamente, con permiso de la Covid.

La pandemia no da tregua

La incidencia acumulada en España ha repuntado con fuerza esta semana y se ha colocado en los 473 contagios por 100.000 habitantes. Los indicadores de positividad y de presión hospitalaria nacionales también muestran una tendencia alcista. A una semana de la Navidad, España roza el riesgo muy alto de transmisión (más de 500 puntos), alcanzado ya en diez comunidades, lo que reaviva el debate sobre la necesidad de recuperar algunas restricciones.

A la situación en España hay que sumar lo que está ocurriendo en el resto del mundo, especialmente en Europa. En el Viejo Continente las restricciones empiezan a parecerse a las que había en el peor momento de la pandemia. De este modo, el temor a que los efectos colaterales de la Covid vuelvan a cebarse en unas economías que están ralentizando su crecimiento se extiende cada vez más entre los inversores.

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España. (Foto: Público)

Nueva revisión a la baja del PIB español

Hablando de crecimiento ralentizado, el Banco de España se ha sumado al coro de organismos nacionales e internacionales que han rebajado las estimaciones de crecimiento de la economía española. La previsión del banco emisor es que el PIB español crezca este año un 4,5%, frente al 6,3% estimado inicialmente. De cara al año próximo también ha recortado del 5,9% al 5,4% el crecimiento. El supervisor solo mejora sus proyecciones para 2023, subiéndolas casi dos puntos, del 2% al 3,9%, según recoge el último Boletín Económico de la institución correspondiente al último trimestre del año.

Estas previsiones rebajan sobre todo la marcha del consumo privado, que pasará de avanzar un 9,6% este año, según las proyecciones de septiembre, al 4,3%; mientras que la inversión empresarial también bajará del 5,8% al 3,9%.

Desde el Banco de España constatan que «en el tramo final de 2021, el dinamismo de la actividad económica estaría viéndose moderado por la comprensión de las rentas de hogares y de empresas inducida por el aumento de costes y de precios» y a esto añade » la persistencia de los cuellos de botella en algunos procesos productivos».

Entre los factores que están causando la desaceleración del crecimiento en la última parte del año se encuentra la escalada de los precios. El Banco de España espera que las elevadas tasas de inflación que vive la economía española, entre otras muchas, «se desaceleren intensamente» tras unos primeros meses de 2022 en el que seguirán altas.

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