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Noticias Jurídicas

El Bufete tradicional ha muerto. Llega la era del Teletrabajo y la Inteligencia Artificial

AUTOR
Jesús María Boccio
Tiempo de lectura: 7 min

Publicado

Quizás uno de los fenómenos más interesantes desde el punto de vista profesional de este periodo de confinamiento sea el de la masiva y definitiva adopción del Teletrabajo, que ha venido para quedarse en el mundo laboral.

Todos, sin diferencias de edad o sexo, con más o menos facilidad, hemos tenido que adaptar nuestra rutina cotidiana a un gran número de nuevas aplicaciones informáticas como Zoom®, Google Duo® o Meet®, Hangouts®, Skype®, Teams®, HouseParty® o Jitsi Meet®, de las que ni siquiera habíamos oído hablar hace un par de meses. Sorprende la dimensión y velocidad del inesperado cambio.

Ante este gran experimento social de indudable éxito, la complicada situación económica que se avecina y la imperiosa necesidad de reducir costes a ultranza, más de un jurista y economista se preguntará sobre la viabilidad económica de mantener los mismos hábitos profesionales que antes de la pandemia; de la “racionalidad” y conveniencia de regresar al bufete o despacho tradicional y un mundo laboral enteramente físico o presencial.





En paralelo, muchas firmas profesionales están comenzando a preguntarse sobre la viabilidad económica de mantener sus prestigiosas oficinas en las zonas más céntricas y caras de las ciudades. ¿No sería más racional convertirlas en pequeños espacios de recepción, reunión y colaboración, para mandar a los abogados y economistas a casa?





Ambas tendencias son particularmente importantes en España, país que figuraba a finales del 2019 en la cola del teletrabajo en la OCDE con una ridícula tasa de adopción de tan solo el 4%.

Parece inevitable que en el futuro inmediato tendremos que digitalizar o virtualizar al máximo no solo el modo de trabajar, sino también en el que nos relacionamos, discutimos, negociamos, estudiamos e interactuamos con los demás. De hecho, el Banco de España acaba de publicar un interesante estudio confirmando que aproximadamente un tercio de la población laboral está ya teletrabajando y por fin se ha celebrado ya en España el primer juicio completamente telemático. En este contexto, el propio Rey de España nos recordaba hace unos días en la Fundación Cotec que “innovar no es ahora una opción; sino una obligación”. ¿Quién iba a pensar en todo esto hace tan solo un par de meses?…

Pero teletrabajar con eficacia es mucho más que organizar o participar en vídeo conferencias con más o menos éxito. En un mundo dominado por el texto escrito, ¿Cómo realizar esta transición acelerada hacia la digitalización integral de la profesión sin perder productividad y ahorrando costes al mismo tiempo? Más concretamente, ¿Quién domina el arte de la mecanografía como para no fracasar en el intento? ¿quién no se pelea aún con el teclado y es incapaz de liberar toda tu creatividad profesional en este mundo digital tan competitivo que se avecina?

Ante tan trascendentales cuestiones, la consultora en Tecnologías de la información e Inteligencia artificial SpeechWare de Bruselas está realizando un proyecto pionero en España con un grupo de Colegios de Abogados y de Economistas, mediante la cesión solidaria de su sistema de Reconocimiento vocal “Inteligente” y Traducción automática a cuantos colegiados soliciten probarlo durante un cierto tiempo sin compromiso de ningún tipo, con el fin de teletrabajar más eficazmente.

El sistema, que también utiliza la Unión Europea, promete “escribir con la voz” en lugar de mecanografiar y a la misma velocidad que se habla. Es decir, la transcripción automática del dictado a unas 160 palabras al minuto por término medio –en lugar de tan sólo 40, en el caso de un excelente mecanógrafo, con un 98% a 99% de aciertos.

Además, permite controlar el ordenador y editar, modificar o corregir el texto transcrito a viva voz, así como buscar rápidamente información compleja o documentos en Internet mediante una simple pregunta en lenguaje natural, sin olvidar la traducción simultánea y automática de lo que se dice o transcribe en cualquier otra lengua europea con una precisión superior al 95%.

¿Pero ofrece ya la tecnología del Reconocimiento vocal “Inteligente” y la Traducción automática tales niveles de perfección, usabilidad y eficacia? ¿Ha llegado el momento de acabar para siempre con la tiranía del ratón y el teclado, en beneficio de la enorme creatividad, productividad y ahorro de tiempo y costes de trascripción que brinda la voz?

Economist&Jurist recoge a continuación la opinión de un elenco de profesionales que ya han participado en este singular proyecto en distintos lugares de España.

Carmen Gutiérrez Labrador de Gutiérrez Labrador Abogados, piensa: “El sistema es de muy fácil uso; el reconocimiento de voz perfecto, la transcripción rápida y de excelente calidad y el soporte o asistencia técnica inmejorables. Además de la rapidez y fluidez en el trabajo que la voz permite, hay otro aspecto reseñable y que para mí es fundamental: el sistema permite una concentración absoluta en el momento del dictado, así como mejorar tu expresión oral en muy poco tiempo”.

José Javier Fernández García de LEXUM Consultores & Abogados: “Sorprende realmente cómo se transcribe a golpe de voz todas la palabras, incluidos nuestros términos jurídicos o económicos, a veces difíciles de recoger por un simple procesador de textos normal. Realmente con el uso del programa se optimiza tiempo y el poder pensar y hablar en voz alta mejora el rendimiento del trabajo”.

Lourdes Capdevila de Capdevila Abogados: “No tenía muchas expectativas con esta herramienta, pero finalmente me ha resultado muy útil y didáctica. Su manejo y aprendizaje es fácil. De los aspectos que más me han gustado, es que puedes estar separado del ordenador, por ejemplo consultando libros y, por supuesto, la inclusión directa de los artículos de los Códigos más usados con solo mencionar su número. Un sistema muy en la tónica de la nueva era que vivimos”.

Rafael Natera de Natera & Asociados: “Yo trabajaba ya con el dictado incorporado al ordenador, para copiar párrafos de sentencias o incluir artículos, apartados, etc. Pero ese procedimiento nada tiene que ver con el sistema jurídico de SpeechWare, el cual además de ser mucho más rápido en la transcripción, no yerra en la misma. El reconocimiento de voz es prácticamente perfecto, así como la corrección y sustitución a la orden de tu voz, de párrafos o vocablos que una vez dictados entendemos no son los más ajustados; lo que hace que con la simple voz los corrijas y sustituyas por los que pretendes.

Si a lo anterior añadimos la incorporación de los Códigos y Leyes básicos en el sistema, la simplificación del trabajo es total. Igualmente, hay que referirse a algo que en estos días esencial: la traducción automática de los párrafos que se transcriben o incluso de todo el escrito a cualquier lengua y con solo indicarlo con la voz.

Víctor Barranco, de Barranco Asociados: “Conocía este tipo de tecnología de reconocimiento de voz aunque nunca me había lanzado a probarla. Me ha sorprendido gratamente. Es un programa muy intuitivo y fácil de usar. Como herramienta de trabajo para los nuevos tiempos que se avecinan es interesante. Poder enviar un email usando tu propia voz o dictar un argumento jurídico mientras consultas una Sentencia es bastante atractivo. Y tiene la gran ventaja de poder rescatar un artículo concreto de los textos legales más utilizados simplemente pidiéndolo al asistente. ¡Rápido y sin tener que buscar la Ley! Sin olvidar otras virtudes, como la perfecta transcripción de abreviaturas frecuentes o el extenso vocabulario de términos jurídicos.”

Carlos Javier Fernández Pérez, de Diez Iglesias Abogados, dice: “Estoy respondiendo este email con el sistema. Me parece que es muy útil también para redactar demandas y escritos cuando tienes una carga elevada de trabajo. A nivel particular estoy bastante contento y satisfecho con la prueba realizada, ya que me está ayudando a ahorrar bastante tiempo”.

Jaime Lecubarri Arias, de Pérez del Camino Abogados: “He utilizado el sistema en un ordenador portátil con micrófono integrado y 6 años de antigüedad, aunque actualizado a Windows 10 y un disco duro SSD, sin que haya notado el más mínimo problema de retraso o conflicto en la ejecución de otros programas, ni en la de velocidad de reconocimiento, funcionando sorprendentemente bien. No tengo dudas de que con un micrófono dedicado el funcionamiento debe ser óptimo.

El acompañamiento para dar los primeros pasos ha sido muy fluido, fácil de seguir y eficaz, de forma que enseguida se aprecia el gran potencial del programa, lo que es a mi juicio muy importante para afrontar la fase de aprendizaje… la principal utilidad es la transcripción, cuando precisas trasladar rápidamente a un documento párrafos de un artículo, de una cláusula contractual, etc.

Ni que decir tiene que la posibilidad de reconocer términos jurídicos sin errores es determinante y, en este aspecto, a mí me ha funcionado realmente bien. Sin duda, otra de su potenciales es la posibilidad de traducir automáticamente cualquier texto a otros idiomas. En mi caso particular, no es algo que tenga necesidad de uso cotidiano, pero puede sacarte de un aprieto en un momento dado.”

Ángel Bravo, de Capa&Bravo Abogados: “Escribo la presente usando precisamente el programa que me han proporcionado y lo estoy haciendo con tan solo un día de uso; en realidad con 10 minutos de prácticas después de ver los vídeos que incluye. Llevaba mucho tiempo deseando probar un sistema de reconocimiento vocal jurídico y tengo que reconocer que me ha sorprendido su velocidad y precisión. Da igual el tamaño del párrafo, incluso a una velocidad de dictado bastante elevada sigue reconociendo con bastante precisión, por no decir con una precisión del 100%.

He probado otro tipo de programas genéricos de reconocimiento vocal de Google o Microsoft, pero nunca con resultados satisfactorios, sino al contrario bastante frustrantes por la cantidad de veces que tenía que proceder manualmente a la corrección de los textos transcritos. Además, quiero destacar la gran facilidad de uso, es decir, la curva de aprendizaje es realmente rápida. Desde el primer momento puedes empezar a dictar textos sin necesidad de un estudio a fondo del programa”.

Calixto Alonso Del Pozo, Abogado: “Partiendo de mis muy escasos conocimientos informáticos, he de señalar que el interfaz tan simple del programa me ha facilitado mucho el aprendizaje y me permitirá familiarizarme con él en un plazo razonable.

Aporta la ventaja de poder dictar con rapidez toda clase de escritos relacionados con nuestro trabajo diario, siendo significativas las innovaciones en materia de cita e inserción automática de las disposiciones legales más frecuentes con solo mencionar el número del artículo. Se trata, pues, un sistema de gran interés para la profesión y altamente recomendable para todos los compañeros”.

Finalmente, Antonio Lucena de ALFA Abogados: “Se trata de dictar al ordenador, así de sencillo. El programa no se limita a transcribir un texto, sino que maneja el propio procesador de textos u otros programas. Es posible y muy útil, ir dando formato a medida que se va dictando: “negrita”, “subrayado”, numerar apartados, etc. El sistema reconoce vocablos jurídicos, latinos, abreviaturas, tribunales u organismos, sentencias, etc. Expresarse con la voz es, incontestablemente, mucho más rápido que hacerlo mecanografiando a la velocidad del caracol.

Es paradójico que la mayoría de los abogados, a pesar de tener que expresarnos bien oralmente, preferimos aún redactar o escribir a dictar, pero el gran descubrimiento que he realizado con esta grata experiencia es que dictar es mucho más eficaz, al permitirme concentrarme en lo que realmente importa (mi demanda) y olvidarme de todo lo demás”…

Para más opiniones y testimonios sobre las grandes posibilidades que esta tecnología del Reconocimiento vocal “Inteligente” y la Traducción automática abren para incrementar la eficacia en el teletrabajo y ahorrar costes puede consultarse: https://digalaw.com/es/Testimonios_Reconocimiento_vocal.php

Sobre el autor: Jesús María Boccio, jurista, tecnólogo y director de SpeechWare, consultora de Bruselas en el ámbito de las Tecnología de la Información y la Inteligencia Artificial.

 

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