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Derecho inteligente

La percepción de la profesionalidad de los abogados según su vestimenta



¿El modo en que usted se viste influye en cómo se le percibe y evalúa en el ámbito profesional? Sí. Los sociólogos y psicólogos han afirmado desde hace mucho tiempo la influencia de la apariencia de cada uno en diferentes circunstancias de la vida, incluidas las relaciones interpersonales y los éxitos relacionados con el trabajo.

Para dar respaldo al contenido de este artículo, me basaré en un estudio de la University College London, dirigido por Adrian Furnham y publicado en Journal of Applied Social Psychology. En este estudio se analiza la percepción de la profesionalidad de los abogados, entre otras profesiones, en función de su vestimenta.

Los resultados del análisis destacan que la profesionalidad percibida, incluida la idoneidad y la capacidad de los profesionales de la abogacía, está significativamente influenciada por la elección del estilo de vestir usado para el trabajo. El estudio demuestra una preferencia absoluta (por parte de los clientes) por abogados con una vestimenta profesional y formal, ya que se les percibe como más capaces y resolutivos, en comparación con el mismo perfil profesional con atuendo casual.





Se subraya que la vestimenta formal genera una impresión de estatus y poder. Dada la relación de dependencia entre el abogado y el cliente, se defiende la importancia de mantener un estilo de vestimenta formal que transmita poder y competencia a los clientes. El traje de negocios tradicional y su vinculación con poder, estatus y confianza, automáticamente dan como resultado la percepción de ser abogados competentes.





Si los clientes consideran que el abogado no es competente en su función, es menos probable que se desarrolle una relación profesional-cliente a largo plazo, enfatiza el mencionado estudio.

Las pautas del código de vestimenta de los despachos pueden relajarse el viernes (Casual Friday), sin embargo, los resultados sugieren que los clientes quieren percibir un estilo formal, ya que proporciona un aire de credibilidad cuando se le brinda asesoramiento legal.

La introducción de “Casual Friday” es una indicación de que los códigos de vestimenta se han suavizado en la abogacía, pero esto no quiere decir que se debe abandonar el uso del traje. Además, la llegada de los atuendos medios en la escala de formalidad, el Business Casual y el Smart Casual, ha hecho que vestirse para el éxito sea un tanto más complejo.En otro estudio de la University of Gothenburg, dirigido por Sunju Park Larsson, se concluyen ideas muy importantes. Para comprender el comportamiento social humano es crucial prestar atención a las señales de comunicación no verbal. La ropa, junto con la expresión facial, la mirada, los gestos, la postura, el contacto corporal, el comportamiento espacial, las vocalizaciones no verbales y el olfato, es una de estas señales no verbales.

La vestimenta que utilizamos transmite señales sociales, culturales y económicas sobre nosotros. La ropa, por tanto, puede usarse para causar la impresión deseada cuando interactuamos con otros profesionales.

Cada mañana elegimos determinadas prendas y las usamos para ir a trabajar o participar en otras actividades diferentes. Prestamos incluso más atención a qué ponernos para ocasiones especiales, como una entrevista de trabajo, una boda, un funeral o una cita. Queramos o no, es imposible usar la vestimenta sin transmitir señales. Nuestro atuendo trasmite mucha información de nosotros mismos, incluso antes de decir una sola palabra al comunicarnos verbalmente con los demás.

En comparación con otras señales no verbales mencionadas, como la expresión facial, la postura o la vocalización, la ropa es más fácil de controlar e incluso se utiliza como una herramienta efectiva para el manejo de impresiones. Considero que la vestimenta es uno de los pilares fundamentales de la imagen profesional, por eso tiene un peso específico en nuestras capacitaciones a despachos de abogados. Las personas respetablemente vestidas y físicamente atractivas provocan reacciones más positivas de los demás, tales como mayor éxito profesional. El estudio de la University of Gothenburg sostiene además que la vestimenta influye mucho cuando una persona quiere presentarse como competente y socialmente aceptable.

En el debate del impacto psicológico de la ropa es importante explorar la relación entre las prendas de un individuo y cómo son percibidas por quienes lo rodean. Asimismo, es también significativa la relación entre las prendas que se usan y cómo afecta al individuo que las viste. Este último aspecto se analiza en otro estudio conjunto de las universidades de Columbia, en Nueva York, y la Universidad de California. Es este análisis se subraya el empoderamiento que siente el empleado al saberse correctamente vestido y, gracias a este empoderamiento, la mayor productividad que genera y, con ello, el aumento de la rentabilidad de la empresa o despacho en el que trabaja.

 

DESTACADO:

  • A los abogados vestidos de modo formal se les percibe como más capaces y resolutivos

 

Sobre el autor:  Justo Grau Sartorial es asesor en comunicación, imagen y protocolo. Creador de la firma Justo Grau Sartorial.