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Derecho inteligente

OKR en despachos de abogados (parte 2): fija con éxito los objetivos clave para tu firma

Director de contenido en The Impact Lawyers.

Tiempo de lectura: 3 min

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Una vez descritos los Objective Key Results (OKR), y explicada su aplicación y alcance, es necesario entender el proceso de fijación de los objetivos que consideraremos clave para nuestra firma.

Definir estos objetivos entraña una cierta dificultad, en el sentido de que quien -o quienes- los fijen tienen que conocer los valores de la firma, así como su misión.



También hay que tener en cuenta que cada uno de los objetivos implica el esfuerzo de un número concreto de trabajadores y la previsión de un plazo (ya sea mensual, trimestral o, incluso, anual).

Para garantizar un cumplimiento apropiado de estos objetivos, se recomienda organizar reuniones de seguimiento y reevaluación de las tareas. Ello permitirá realizar una revisión periódica de las tareas planeadas.

A pesar de lo simple que parece sobre el papel, la fijación de los OKR se proyecta como un proceso arduo y puede causar la desavenencia entre diferentes departamentos de la misma firma.

Citamos, a continuación, cinco consejos que se deberían tener en cuenta a la hora de determinar los objetivos clave en cualquier firma:

  1. Fin último de los objetivos

Los objetivos que se fijen tienen que cumplir una función global y organizacional. No basta con que un departamento determine por sí solo los objetivos. Por medio de la metodología OKR se han de perseguir fines comunes, de tal manera que permitan a los distintos departamentos trabajar coordinadamente, manteniendo una comunicación fluida. Los objetivos han de beneficiar al conjunto de la firma.

Se recomienda organizar reuniones de seguimiento y reevaluación (Foto: Economist & Jurist)

  1. Número óptimo de objetivos

Al inicio de la implantación de los OKR, las partes implicadas suelen determinar un número elevado de objetivos clave. Es importante recordar que la fijación excesiva de objetivos desviará la atención de aquellos esenciales para la firma. Los objetivos clave simbolizarán la misión última de la firma, y los departamentos han de trabajar conjuntamente para alcanzarlos.

  1. Observación conjunta de los objetivos

La selección de los objetivos puede realizarse a través de una persona o de veinte. Es importante determinar quién participa en este proceso, para que pueda opinar sobre otros objetivos propuestos.

Para concretar adecuadamente los objetivos tiene que darse, con carácter previo, una comunicación abierta entre departamentos. Las observaciones emitidas por un equipo pueden ayudar a definir los objetivos clave propuestos por otros equipos.

  1. Objetivos ambiciosos, pero no imposibles

Es importante analizar la dificultad de cada uno de los objetivos propuestos. Estos tienen que ser ambiciosos, ya que tienen que implicar una planificación previa. Por otro lado, requieren de una supervisión periódica e implicación por parte de diversos trabajadores de la firma.

A veces se confunde ambición con imposibilidad. Por medio de los OKR, muchas compañías han podido alcanzar objetivos relevantes, pero hay que ser conscientes de que esta metodología no garantiza resultados imposibles.

El alcance de los objetivos se ha de medir teniendo en cuenta el número de trabajadores y departamentos implicados. Los plazos previstos y las tareas fijadas son, también, cuestiones para tener en cuenta.

  1. Evaluación final

No supedites el alcance de los resultados al éxito de la metodología OKR.

A la hora de seleccionar los objetivos se entiende que estos se alcanzarán en el plazo previsto. Es un error común determinar, sin antes revisar, que las tareas han sido erróneamente planeadas si no se han alcanzado los objetivos.

Existen muchos motivos por los cuales una firma no logra alcanzar los objetivos propuestos, ya que es normal que esto suceda en la primera implementación de los OKR.

De hecho, varios expertos en este método ágil de trabajo determinan que es usual que se fracase la primera vez, y que ello sirva de aprendizaje de cara a la planificación de futuros OKR.

Por medio de la concreción de los objetivos clave, la firma lleva a la práctica la planificación que marcará el ritmo de los próximos meses. Es, por lo tanto, un proceso trascendental para toda organización.

De ello dependerá, en gran parte, la viabilidad de los resultados relevantes de la firma.

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