El «fumus boni iuris» que frenó un derecho fundamental (VI): de 91 a 901, la cautelar ya tiene nombres
¿Sigue siendo necesaria una suspensión indiscriminada cuando la Administración puede individualizar?
(Imagen: E&J)
El «fumus boni iuris» que frenó un derecho fundamental (VI): de 91 a 901, la cautelar ya tiene nombres
¿Sigue siendo necesaria una suspensión indiscriminada cuando la Administración puede individualizar?
(Imagen: E&J)
El Gobierno ha entregado al Supremo, dentro del plazo, la relación nominal de los nacionalizados por la ‘Ley de nietos’: 163.355 nombres, según fuentes gubernamentales (la Abogacía del Estado había hablado de 163.020 inscritos en el CERA). Solo en 901 expedientes consta un exilio acreditado y certificado por los cónsules. La Abogacía del Estado ha pedido que el listado se declare reservado. Una semana antes, la Sala daba cuenta de 91 certificados sobre 31.390 expedientes revisados. La cautelar deja de operar sobre una cifra y pasa a operar sobre personas identificadas.
El debate cambia de plano y obliga a una nueva pregunta: ¿sigue siendo necesaria una suspensión indiscriminada cuando la Administración puede individualizar?
Lo que la lista demuestra: se podía
En la entrega anterior propuse la certificación de oficio como medida principal. La semana pasada era una hipótesis y esta semana es un hecho: Exteriores coordinó a los consulados, suspendió permisos y revisó los expedientes en cinco días naturales. Aquello que se calificó de «imposibilidad material» resultó ser una cuestión de prioridad. De 91 certificados pasamos a 901, y no porque hayan aparecido exiliados nuevos, sino porque se ha trabajado la totalidad del universo.
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