Qué caminos señala la ley tras la muerte de Jesús de Miguel en un choque con el portero del Andorra
La vía deportiva, la penal y la civil avanzan a la vez tras el incidente que le costó la vida al delantero en un partido de fútbol
(Imagen: E&J)
Qué caminos señala la ley tras la muerte de Jesús de Miguel en un choque con el portero del Andorra
La vía deportiva, la penal y la civil avanzan a la vez tras el incidente que le costó la vida al delantero en un partido de fútbol
(Imagen: E&J)
El lunes 2 de noviembre, en el tiempo añadido del CD Tenerife–FC Andorra (2-2, duodécima jornada de LaLiga Hypermotion), un balón largo llegó a Jesús de Miguel. El portero visitante, Jesús Owono, salió a disputarlo y ambos chocaron. De Miguel quedó inconsciente, sufrió una parada cardiorrespiratoria y fue ingresado en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde falleció a las 8:00 del martes 3 de noviembre, a los 30 años, según comunicó el club.
El árbitro, Manuel Ángel Pérez Hernández, expulsó a Owono con roja directa. En el acta, publicada por la RFEF, describió un impacto brusco con la pierna en alto sobre un adversario con «uso de fuerza excesiva» cuando el balón estaba en disputa. Tras reunirse con capitanes y delegados, que no se veían con ánimo para continuar, suspendió el partido de mutuo acuerdo. El Juez de Competición lo ha dado por concluido con el 2-2.
El frente deportivo
La sanción corresponde al órgano de Competición de la RFEF. Se maneja el artículo 102 de su régimen disciplinario, que castiga con cuatro a doce partidos de suspensión el producirse de manera violenta con un adversario, con ocasión del juego, originando consecuencias graves, siempre que no constituya falta de mayor entidad. No hay resolución todavía.

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El frente penal: investigación abierta
Toda muerte no natural activa una investigación de oficio, según el TSJ de Canarias. La Policía Nacional, a través de su Grupo de Homicidios, investiga bajo supervisión judicial; el juzgado de guardia ha abierto diligencias y la Fiscalía ha iniciado diligencias preliminares. No se ha atribuido responsabilidad penal a Owono. El fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, ve «muy difícil» un proceso penal porque el golpe se produjo en un lance del juego, y advierte de que, si la familia denunciara, difícilmente pasaría de homicidio por imprudencia menos grave.
Imprudencia y riesgo permitido
El homicidio doloso del artículo 138 exige intención de matar o, al menos, dolo eventual, una hipótesis remota en una disputa de balón. La vía realista es la imprudencia del artículo 142: prisión de uno a cuatro años si es grave y multa de tres a dieciocho meses si es menos grave. Esta última es un delito leve que solo se persigue previa denuncia del agraviado o de su representante legal.
El Tribunal Supremo fijó la doctrina del riesgo permitido en una sentencia de 2025, ponencia de Vicente Magro, que confirmó seis años de prisión a un futbolista de veteranos por una patada por la espalda, con el partido detenido, que dejó a un rival con una lesión medular irreversible. Los jugadores asumen los riesgos de los lances del juego, pero no una agresión dolosa fuera de ellos. El tribunal añade que las acciones excesivas derivadas del propio lance se sancionan en el ámbito deportivo, no en el penal. Aquella sentencia juzgó una agresión intencionada; la imprudencia en un lance de juego es terreno que habrá que dilucidar.

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La causa de la muerte, pendiente de autopsia
Falta además fijar la causa de la muerte. Ni el club ni el hospital la han informado y la determinará la autopsia; los especialistas consultados por los medios apuntan a la conmoción cardíaca como hipótesis. La investigación examina también la atención sanitaria que recibió el jugador en el estadio.
El frente civil y laboral
Al margen, la familia podría reclamar una indemnización civil. Como futbolista profesional, De Miguel tenía una relación laboral especial regulada por el Real Decreto 1006/1985, y las lesiones sufridas en partido suelen calificarse como accidente de trabajo.
Un portero señalado en redes
El Andorra asegura que Owono está destrozado y que no se le recuerda una mala acción. El portero cerró sus redes tras recibir insultos y mensajes de «asesino», y Michel Owono, del CF Can Vidale, tuvo que aclarar que no es el guardameta por haber sido confundido y amenazado. Mientras decide la justicia deportiva y avanzan las diligencias, la formulación exacta sigue siendo una muerte tras un choque en una disputa de balón.

