Perdonados casi 37.500 euros a un camionero que acabó en situación de insolvencia tras endeudarse para reparar su vehículo
El autónomo podrá conservar su patrimonio mediante un plan de pagos asumible de 61 euros mensuales durante cinco años
(Imagen: E&J)
Perdonados casi 37.500 euros a un camionero que acabó en situación de insolvencia tras endeudarse para reparar su vehículo
El autónomo podrá conservar su patrimonio mediante un plan de pagos asumible de 61 euros mensuales durante cinco años
(Imagen: E&J)
La justicia ha perdonado a un camionero 37.451 euros de deudas contraídas a raíz de que su vehículo se averiase. Pues, el camión era su herramienta esencial para su trabajo y, por ende, su fuente de ingresos. Sin embargo, el vehículo sufrió una avería prolongada en el tiempo, lo que le impidió a este trabajador generar ingresos suficientes, llegando a endeudarse económicamente para poder sobrevivir.
No obstante, tras años en situación de insolvencia, ahora el titular de la Plaza número 1 de la Sección Mercantil del Tribunal de Instancia de Lleida le ha exonerado del pasivo insatisfecho tras constatar que se trata de un deudor de buena fe y que cumple con todos los requisitos para poder acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.
Además, el hombre podrá conservar su patrimonio mediante un plan de pagos asumible de 61 euros mensuales durante cinco años.

(Imagen: E&J)
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El caso
Según ha explicado a Economist & Jurist la defensa legal del deudor, que ha estado a cargo de Bergadà Abogados, boutique legal especializada en Derecho concursal, el hombre siempre se había dedicado profesionalmente al transporte por carretera, tanto por cuenta ajena como por cuenta propia. Así, en el año 2018, siendo autónomo, decidió adquirir un camión para ejercer su actividad profesional. Sin embargo, poco tiempo después de adquirir el vehículo comenzaron a surgir los primeros problemas mecánicos: el camión tenía una avería grave que obligó a realizar múltiples y costosas reparaciones.
Para poder reparar el vehículo y hacer frente a las facturas mecánicas, el camionero contrató diversas líneas de crédito, pero se fue generando un progresivo e insostenible aumento de endeudamiento. Además, durante el tiempo que el camión estuvo averiado en el taller, el autónomo no pudo generar ingresos, ya que el vehículo era su herramienta de trabajo.
Esta situación le privó al hombre de los ingresos necesarios para poder hacer frente a sus obligaciones económicas, lo que le provocó una merma significativa en su capacidad operativa y económica, la cual se agravó aún más con la llegada de la pandemia del coronavirus, que tuvo un impacto directo en el sector del transporte, siendo este sector uno de los más castigados por el Covid-19, ya que los pequeños transportistas y autónomos vieron reducida su actividad y sus ingresos al mismo tiempo que continuaron afrontando costes fijos.

(Imagen: E&J)
A principios del año 2025, el deudor se puso en contacto con el despacho Bergadà Abogados y, tras aportar la documentación necesaria en la fase de investigación previa, el equipo legal pudo constatar que se trataba de un deudor de buena que cumplía con todos los requisitos establecidos por la Ley de la Segunda Oportunidad.
Así, se inició todo el proceso legal y, recientemente, el juez de la Plaza número 1 de la Sección Mercantil del Tribunal de Instancia de Lleida ha dictado auto judicial perdonando a este autónomo la deuda de 37.451 euros que tenía acumulada, y, a su vez, ha aprobado un plan de pagos de 61 euros mensuales durante cinco años para que pueda conservar su patrimonio
“Este caso refleja una realidad muy habitual: una simple avería puede desencadenar una espiral de endeudamiento cuando el autónomo depende directamente de su herramienta de trabajo. Si el vehículo no funciona, no hay ingresos, pero los gastos continúan” —señala la abogada que ha llevado el caso, Marta Bergadà, socia fundadora de Bergadà Abogados—. “Muchos autónomos recurren a financiación pensando que es una solución puntual, pero cuando el problema se alarga en el tiempo, como ocurrió aquí, esa decisión acaba convirtiéndose en una carga insostenible”.
Para la letrada, la relevancia de esta sentencia reside en que se permite al deudor conservar su patrimonio mediante un plan de pagos asumible, lo que le permite rehacer su vida sin perderlo todo. “El mensaje es claro: las personas que han actuado de buena fe y han caído en insolvencia por circunstancias sobrevenidas tienen una vía real para empezar de nuevo”, señala Bergadà.

