El teletrabajo permite vivir lejos de la oficina, pero no traslada automáticamente a la empresa el coste de recorrer esa distancia durante los días de presencialidad. Cuando el trabajador mantiene voluntariamente su residencia en una provincia y acepta que su centro habitual se encuentre en otra, los viajes entre ambos lugares no constituyen necesariamente desplazamientos laborales. […]