1º) No hable deprisa. Use el ritmo adecuado, es decir, pausado y tranquilo, con dicción clara y vocalizando adecuadamente. 2º) Haga las pausas necesarias para marcar las frases e, incluso, repita o enfatice alguna de ellas. Los cambios de entonación ayudarán a evitar la monotonía del discurso y a llamar la atención del Tribunal. […]