El Supremo resuelve un supuesto en que la empresa recurrente defendía la deducibilidad de unos gastos, dado que estaban recogidos en la contabilidad, «sin que se hubiesen detectado anomalías, y existiendo facturas que los amparaban». Alegaba, además, que la Administración no cuestionó la efectividad de los servicios recibidos tras requerir al obligado que aportase documentación […]