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Economía

El precio de la luz sube mañana hasta los 288 euros por megavatio hora

A las 9 de la noche alcanzará los 319 euros, con lo que va a pulverizar todas las marcas alcanzadas hasta ahora

(Foto: Economist & Jurist)

Redactor de Economist & Jurist

Tiempo de lectura: 4 min



Economía

El precio de la luz sube mañana hasta los 288 euros por megavatio hora

A las 9 de la noche alcanzará los 319 euros, con lo que va a pulverizar todas las marcas alcanzadas hasta ahora

(Foto: Economist & Jurist)



Parece que el precio de la energía eléctrica se ha puesto el cielo como límite. Mañana jueves, el precio de la luz en España se va a disparar hasta los 288 euros el megavatio hora (MWh) de media, un 26% más que este miércoles. En el tramo más caro de la jornada, entre las ocho y las nueve de la noche, el precio va a llegar a los 319 euros MWh, según los datos publicados este miércoles por el Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE).

Por primera vez desde que se tienen registros, el coste del megavatio va a superar los 200 euros en todos los tramos horarios. Tanto es así que, en el tramo menos costoso, entre las cinco y la seis de la madrugada, el precio en el mercado mayorista marcará 249 euros. La jornada de mañana va a ser la cuarta en la que el precio de la luz va a superar los 200 euros. Por su parte,  Francia, Alemania, Holanda y Bélgica pagarán mañana el megawatio a 300 euros.



El incremento que está experimentando el precio de la energía eléctrica no tiene precedentes. Hace un mes, el precio del megavatio hora era 130 euros. Sin embargo, en la misma fecha de 2019, superaba ligeramente los 50 euros. De este modo, en dos años el precio de la electricidad se ha multiplicado por seis.

Una vez más, se apunta al gas natural como el responsable principal de lo que está ocurriendo con la energía eléctrica. El precio del gas para noviembre en el mercado TTF de Holanda, considerado como referencia en Europa, se ha multiplicado casi por ocho desde principios de año, y hoy cotizaba en torno a los 150 euros por megavatio-hora (MWh). Esto supone un nuevo máximo histórico.

La última subida del gas natural se produce justo cuando la Unión Europea ha comenzado a dar pasos para controlar el coste de este combustible. Según ha manifestado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, Bruselas está barajando la posibilidad de “desvincular” el precio de la electricidad de el del gas natural para evitar la escalada del coste de la luz.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. (Foto: Creative Commons)

En esta línea, Kadri Simson, comisaria de Energía, ha anunciado este miércoles que la Comisión Europea prevé presentar una propuesta de reforma del mercado europeo del gas antes de que acabe 2021. Simson ha afirmado que entre las medidas se encuentran apoyos específicos a los consumidores, pagos directos para quienes estén en riesgo de pobreza energética, recortes en la fiscalidad de la energía y traslado de cargas a la fiscalidad general.

El anuncio de las medidas responde a una declaración conjunta de los ministros de Finanzas de Francia, España, Grecia, República Checa y Rumania, emitida ayer. El documento pide a la Unión Europea desarrollar herramientas para «reaccionar de inmediato ante el alza dramática de los precios».

Sea como fuere, uno de los principales problemas que tiene Europa con el gas natural es la escasez de reservas. La Agencia Internacional de la Energía ha alertado de que las reservas de gas en Europa son hoy un 16% menores a la media del último lustro a estas alturas del año, y un 22% inferiores a las que había a estas alturas de 2020. Un dato que ha avivado los temores sobre el suministro si este próximo invierno es especialmente crudo.

Este escenario se ve enrarecido por una circunstancia más propia de la Guerra Fría que de los tiempos actuales. La Comisión Europea está investigando las quejas de algunos países de la Unión de que Rusia está usando su posición como un importante proveedor para impulsar el alza del precio del gas en Europa. Según estas acusaciones, Gazprom, la corporación estatal de energía de Rusia, supuestamente estaría reduciendo el flujo de gas a la Unión Europea.

Un portavoz del Kremlin ha tenido que salir al paso de estas acusaciones y ha subrayado que Rusia no juega ningún papel en el aumento de los precios del gas natural en Europa. Este portavoz, según informa Reuters, ha argumentado que la recuperación económica, las reservas escasas de gas y la reducción de los suministros hacia el mercado han contribuido a la crisis del mercado energético.

La importante reducción en el nivel de reservas de gas es una de las causas del incremento de precios. (Foto: Freepik)

Precisamente una de las bazas con las que juega Europa para aumentar sus reservas de gas y reducir su precio es la puesta en funcionamiento del gasoducto Nord Stream 2, una infraestructura construida por un consorcio de empresas lideradas por Gazprom que transportará gas ruso a Alemania por el fondo del mar Báltico.

Medidas del Gobierno

Al objeto de poner coto al incremento del precio del gas y, de rebote, evitar que el de la luz siga disparándose, este mes ha entrado en vigor un Real Decreto aprobado por el Gobierno 14 de septiembre para limitar durante el último trimestre de este año y el primero de 2022 la subida de la tarifa regulada del gas natural.

Este no es el único intento del Gobierno por controlar el precio de la luz. En el mismo Consejo de Ministros en el que se aprobaron las medidas para evitar la subida del gas natural, el Gobierno aprobó un plan de choque temporal y que va a estar en vigor al menos hasta marzo del año próximo.

Entre las medidas aprobadas se encuentran la limitación del beneficio extraordinario de las eléctricas, la modificación de la Ley de Aguas para poner freno al vaciado de embalses y la creación de un suministro eléctrico mínimo para hogares vulnerables. Desde el punto de vista fiscal, fue aprobada una reducción del impuesto especial sobre la luz, del 5,1% al 0,5%, la prórroga también hasta finales de año de la suspensión de la tasa de generación, que estaba en el 7% y el uso de los 900 millones de euros de las subastas de CO2 para reducir las facturas de los consumidores.

De momento, estas medidas no han surtido ningún efecto. Habrá que ver si las medidas conjuntas que se quieren poner en marcha desde Europa funcionan. SI la escalada sigue, parece que a los ciudadanos europeos les va a tocar vivir “el invierno de nuestro descontento”, como el Ricardo III de Shakespeare.

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