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Economía

La competencia para España en el sector turístico

Redactor de Economist & Jurist.

Tiempo de lectura: 3 min

Publicado


  • Hasta 190 millones de turistas podrían movilizarse este año.
  • La situación sanitaria del norte de África deja fuera a países como Egipto o Túnez.


 



Ya ha pasado más de un año desde que el sector turístico se hundiera a causa de la llegada de la pandemia y ello trajo consigo pérdidas millonarias en las cuentas de los hoteles, restaurantes, bares, transportes y agencias de viajes. Pero ante la mejora de la situación sanitaria y el avance de la vacunación en los principales países emisores de turistas, el optimismo dentro del sector turístico español ha crecido.

Las previsiones para este verano cifran la llegada de turistas a España en torno a los 18 millones, una cifra muy elevada si la comparamos con los 6,1 millones que vinieron a nuestro país el verano pasado. Aunque la cifra aún se encuentra lejos de los 37 millones de turistas que vinieron a España en el verano de 2019, por lo que en el mejor de los casos llegarían el 50% de los turistas que venían antes de la pandemia.

Solo en el verano de 2019 llegaron 18 millones de turistas británicos a nuestro país, tantos como en todo el 2020. (Fuente: Economist & Jurist).

Pero ahora mismo el turismo es competición por atraer viajeros y hacer que el dinero se quede en el país. Países como Italia, Chipre, Grecia o Malta serán con los que compitan con España por atraer turistas de la UE, aunque estos suelen ser fieles a nuestro país, siempre y cuando los precios y las condiciones sanitarias acompañen. Si bien desde el año 2012 el Norte de África formaba parte de la competencia gracias a las bajadas de impuestos y de precios, este año países como Egipto, Turquía, Túnez o Marruecos no lo serán debido a la situación sanitaria en la que se encuentran y a que las autoridades sanitarias prohibirán o desaconsejarán viajar a estos destinos. Así, serán principalmente cinco los países que luchen por atraer el mayor número de esos 190 millones (antes de la pandemia eran más del doble) de turistas que, en principio, viajarán en lo meses de verano.

Ahora mismo la principal meta de esos cinco países pasa por atraer a los turistas de aquellos países en los que la vacunación esté más avanzada que en la UE y empleando la tramitación express del pasaporte sanitario. Por ejemplo el Reino Unido podría ser uno de estos objetivos, ya que la mitad de la población ya está vacunada con la primera dosis y es probable que alcance a principios de verano la inmunidad de rebaño. Y es que solo en el verano de 2019 llegaron 18 millones de turistas británicos a nuestro país, tantos como en todo el 2020.

Una de las principales vías para convencer a los británicos es la buena situación sanitaria que atraviesa España, aunque el gasto que supone la realización de una PCR (unos 100 euros de media) puede traducirse en que muchos de estos viajeros anulen sus viajes, como ya ocurrió el año anterior. Además de esta injerencia, los informes sanitarios del Reino Unido aconsejan no viajar al extranjero ante la posibilidad de importar nuevas cepas del virus, aunque las grandes aerolíneas y los turoperadores estén deseando que el tráfico aéreo vuelva a activarse.

Junto a Reino Unido, Alemania es otro de los países que exportan gran cantidad de turistas a nuestro país. En las próximas semanas se conocerán sus prohibiciones y permisiones a la movilidad de sus viajeros este verano. Pero será la UE quien establezca las normas que deban cumplirse, aunque la presión de Canarias y Baleares parece haber hecho efecto y Alemania considerará estas regiones aparte del resto de España.

Alegan que su condición insular les otorga una mayor capacidad para controlar el virus y piden que se abran vías turísticas con Reino Unido (desde el 19 de mayo) y Alemania, siempre controlando las llegadas y salidas con pruebas PCR.

Debido a la buena situación sanitaria actual de Baleares sus negociaciones con Alemania han ido tomando fuerza, y es que el 50% de sus turistas proceden de este país. Pero un pequeño aumento de los contagios ha llevado al archipiélago a registrar algo más de 50 casos por cada 100.000 habitantes, que es el límite impuesto por Alemania para tener que pasar una cuarentena al volver del viaje, por lo que muchos turistas podrían verse desactivados a viajar y el Gobierno balear se vería obligado a aumentar las limitaciones.