Perdonados 49.500 euros a un hombre en situación de insolvencia tras el incendio de su vivienda
Aunque el seguro cubrió parte de los daños, la indemnización fue insuficiente para afrontar todos los gastos de reparación que necesitaba el inmueble para volver a ser habitable
(Imagen: E&J)
Perdonados 49.500 euros a un hombre en situación de insolvencia tras el incendio de su vivienda
Aunque el seguro cubrió parte de los daños, la indemnización fue insuficiente para afrontar todos los gastos de reparación que necesitaba el inmueble para volver a ser habitable
(Imagen: E&J)
El titular de la Plaza número 2 de la Sección Mercantil del Tribunal de Instancia de Barcelona ha concedido la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI) a un hombre que se encontraba en situación de insolvencia y, en consecuencia, le ha perdonado la deuda que venía arrastrando y que superaba los 49.500 euros.
¿La razón de que la justicia le haya perdonado las deudas que había contraído? Se trata de un deudor de buena fe que cumple los requisitos necesarios para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad. Pues, según ha podido saber E&J, la situación de insolvencia de este ciudadano se desencadenó tras una seria de acontecimientos personales que ocurrieron entre 2021 y 2022 y que marcaron un punto de inflexión en su situación financiera.
Según señalan desde el despacho que ha llevado el caso, Bergadà Abogados, boutique legal especializada en Derecho concursal, el actor tenía un trabajo estable, sin embargo, entre los años 2021 y 2022 su economía familiar se vio gravemente afectada por varios imprevistos. El primero fue el fallecimiento de su madre, con quien compartía vivienda y responsabilidad económicas dentro del hogar, entre ellas, ayudar económicamente a la hermana de actor —y también hija de la progenitora— y al hijo de ésta, ya que la mujer se encontraba en situación de desempleo y no recibía la pensión alimenticia a favor del menor por parte de su progenitor.
Tras la pérdida de su madre, el actor y su familia sufrió un nuevo revés cuando la vivienda familiar sufrió un grave incendio. El siniestro, originado por causas ajenas a su responsabilidad, dejó el inmueble inhabitable y con la necesidad de una gran reforma. Y aunque el seguro cubrió parte de los daños, la indemnización fue insuficiente para afrontar todos los gastos de reparación que necesitaba el inmueble.
Suscríbete a nuestra
NEWSLETTER
A ello se sumó el alquiler de un piso durante los nueve meses que tardaron en reparar la vivienda para volver a hacerla habitable; el coste de la reposición de bienes perdidos; otros desembolsos derivados de la situación; tener que continuar pagando la hipoteca del inmueble familiar; la cuota del coche; etc.

(Imagen: E&J)
Ante esta situación, el hombre sufrió una falta de liquidez y se vio obligado a solicitar varios créditos para cubrir necesidades básicas. Sin embargo, pese a que solicitó el dinero con la intención de pagar gastos diarios, le fue imposible cumplir con sus obligaciones financieras, ya que los intereses se multiplicaron y la “bola de nieve” se hizo cada vez más grande.
Su situación económica se agravó aún más cuando su hermana, quien había conseguido un trabajo a media jornada, perdió el mismo tras ser diagnóstica de cáncer. Desde ese momento, la presión financiera del actor se incrementó aún más al tener que asumir el sostenimiento económico de su hermana y su sobrino.
A pesar de intentar refinanciar y reagrupar sus deudas, la insuficiencia de ingresos hizo inviable cualquier solución por sus propios medios. Hasta que en 2025 acudió al despacho Bergadà Abogados, y tras aportar toda la documentación necesario al equipo legal y que los abogados hicieran una fase de investigación previa, se constató que el actor era un deudor de buena fe, por lo que al cumplir ese requisito podía acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.
Así, la firma legal inició el correspondiente procedimiento en aras de que la justicia le concediese la exoneración del pasivo insatisfecho; algo que ha ocurrido recientemente, por parte del juez de la Plaza número 2 de la Sección Mercantil del Tribunal de Instancia de Barcelona, liberando al hombre de una deuda de 49.542 euros.
“Una vez más, la Ley de la Segunda Oportunidad ha permitido que una familia en situación de vulnerabilidad pueda rehacer su vida, siendo un auténtico salvavidas. Por ello, es clave seguir difundiendo este mecanismo legal, el cual se ha convertido ya en un renacer para numerosas personas”, señala Marta Bergadà, socia-fundadora del despacho.

