Dos sentencias dictadas el 18 de febrero de 2026 (STS 261/2026 y STS 264/2026) suponen un giro práctico en la Ley de Segunda Oportunidad: ya no cabe cerrar la puerta “por defecto” al deudor por una derivación de responsabilidad si no hay acreditación de conducta fraudulenta grave, y la exoneración del crédito público deja de […]