Connect with us
Entrevistas

«La protección de la innovación debe formar parte de la estrategia desde las fases iniciales», sostiene Fernando Asensio Rubio, experto en patentes de H&A

La NASA y su programa Artemis muestran cómo combinar investigación, protección jurídica y transferencia tecnológica para convertir las ideas en activos de valor

(Imagen: E&J)

Tiempo de lectura: 6 min

Publicado




Entrevistas

«La protección de la innovación debe formar parte de la estrategia desde las fases iniciales», sostiene Fernando Asensio Rubio, experto en patentes de H&A

La NASA y su programa Artemis muestran cómo combinar investigación, protección jurídica y transferencia tecnológica para convertir las ideas en activos de valor

(Imagen: E&J)

La Administración Nacional Aeronáutica y Espacial estadounidense (NASA, por su sigla en inglés) cumple 68 años y lo hace en un momento en que la carrera por volver a la Luna ha dejado de ser solo una hazaña científica para convertirse también en una competencia tecnológica y económica. El programa Artemis, orientado a establecer una presencia humana sostenible en el satélite, exige desarrollar sistemas de excavación, construcción, energía y comunicaciones que requerirán fuertes inversiones en investigación y desarrollo (I+D). En ese escenario, la propiedad industrial pasa a un primer plano: las patentes permiten proteger lo inventado, atraer financiación y decidir quién puede explotar cada tecnología y en qué condiciones.

Fernando Asensio Rubio es Ingeniero Técnico Industrial por la Universidad Politécnica de Madrid y Agente Europeo de Patentes. Trabaja como técnico de patentes en Herrero & Asociados (H&A), donde se especializa en invenciones de mecánica, electrónica y electricidad. Tiene una amplia experiencia en la redacción y la tramitación internacional de patentes ante la Oficina Europea de Patentes (EPO), la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO), y es autor de numerosos artículos divulgativos sobre innovación, tecnología y propiedad industrial.

Global IA

En la conversación, Asensio sostiene que la propiedad industrial ha sido un puente entre la investigación pública y la innovación empresarial, gracias a los programas de transferencia tecnológica de la agencia y a las licencias y acuerdos de colaboración. Advierte de que el principal reto es la coordinación entre organismos públicos, universidades, contratistas y empresas de distintos países, y de que la minería lunar, la fabricación en órbita o la inteligencia artificial plantearán cuestiones jurídicas inéditas. También lamenta que las patentes queden en segundo plano frente a los aspectos más mediáticos de la exploración espacial, y recomienda incluir la protección de la innovación en la estrategia desde las fases iniciales del desarrollo.

Economist & Jurist (E&J).- La NASA cumple 68 años. Desde su perspectiva como experto en propiedad industrial, ¿qué papel ha desempeñado la protección de la propiedad industrial en los principales avances tecnológicos desarrollados durante estas décadas?

Fernando Asensio Rubio (F. A. R.).- La propiedad industrial ha sido una herramienta fundamental para transformar la investigación espacial en innovación útil para la sociedad. Aunque la NASA es conocida por sus misiones espaciales, gran parte de las tecnologías que ha desarrollado han encontrado aplicaciones en sectores como la medicina, las telecomunicaciones, los materiales avanzados o la electrónica. La protección mediante patentes ha permitido identificar, organizar y transferir ese conocimiento al sector productivo. En muchos casos, la propiedad industrial ha actuado como un puente entre la investigación pública y la innovación empresarial.

Suscríbete a nuestra
NEWSLETTER

Mesa de trabajo con bocetos técnicos y maquetas conceptuales sobre innovación y patentes tecnológicas.

(Imagen: E&J)

E&J.- ¿Qué tipo de innovaciones desarrolladas o impulsadas por la NASA considera especialmente relevantes desde el punto de vista de la propiedad industrial?

F. A. R.- Destacaría aquellas tecnologías que han generado aplicaciones mucho más allá del ámbito espacial. Por ejemplo, los avances en materiales ligeros y resistentes, sistemas de navegación, sensores, robótica, fabricación aditiva o tratamiento de imágenes. Actualmente también son especialmente relevantes las tecnologías asociadas al programa Artemis, como los sistemas de excavación lunar, la impresión 3D utilizando recursos locales o las nuevas soluciones para producir energía y mantener infraestructuras en entornos extremos. Son innovaciones con un elevado potencial de transferencia tecnológica y, por tanto, con un gran interés desde la perspectiva de las patentes.

E&J.- Muchas de las tecnologías desarrolladas para la exploración espacial terminan teniendo aplicaciones en otros ámbitos. ¿Cómo se gestiona la protección y transferencia de estas innovaciones hacia el sector privado?

F. A. R.- La NASA dispone desde hace décadas de programas específicos de transferencia tecnológica que facilitan que desarrollos creados para el espacio puedan ser utilizados por empresas y centros de investigación. La protección de la propiedad industrial resulta esencial porque permite definir claramente quién puede explotar una tecnología y en qué condiciones. A través de licencias, acuerdos de colaboración o desarrollos conjuntos, muchas innovaciones pasan del laboratorio al mercado. Este modelo ha demostrado que la inversión en investigación espacial puede generar importantes retornos económicos y sociales.

E&J.- ¿Qué particularidades presenta la protección de las invenciones relacionadas con la exploración espacial frente a otros sectores tecnológicos?

F. A. R.- La principal singularidad es que muchas de estas tecnologías están pensadas para operar en condiciones extremas y, en ocasiones, fuera de la propia Tierra. Además, la exploración espacial suele implicar la participación simultánea de agencias públicas, empresas privadas y organismos internacionales. También aparecen cuestiones jurídicas novedosas relacionadas con las actividades realizadas en órbita o en otros cuerpos celestes. A medida que aumenten las operaciones comerciales en el espacio, será necesario seguir adaptando los marcos regulatorios para ofrecer seguridad jurídica a las innovaciones desarrolladas en estos entornos.

E&J.- En el contexto de la nueva carrera lunar y de los proyectos de exploración espacial actuales, ¿qué importancia está adquiriendo la propiedad industrial?

F. A. R.- Está adquiriendo una importancia estratégica. La actual carrera lunar no consiste únicamente en llegar a la Luna, sino en desarrollar tecnologías que permitan mantener una presencia sostenible. Eso implica crear sistemas de construcción, minería, generación de energía, comunicaciones o movilidad que requerirán fuertes inversiones en I+D. En este escenario, las patentes se convierten en activos clave para proteger la innovación, atraer financiación y asegurar ventajas competitivas. La competencia tecnológica ya forma parte de la nueva economía espacial.

(Imagen: E&J)

E&J.- ¿Qué retos plantea actualmente la protección de patentes y otras modalidades de propiedad industrial cuando intervienen distintos países, empresas privadas y organismos públicos?

F. A. R.- El principal reto es la coordinación. En los grandes proyectos espaciales participan frecuentemente organismos públicos, universidades, contratistas y empresas tecnológicas de diferentes países. Esto obliga a definir con precisión la titularidad de los resultados, los derechos de explotación y las condiciones de acceso a la tecnología desarrollada conjuntamente. Además, las diferencias entre legislaciones nacionales y los acuerdos internacionales pueden generar escenarios jurídicos complejos que exigen una planificación previa muy cuidadosa.

E&J.- ¿Considera que la propiedad industrial ha tenido un papel suficientemente visible en la divulgación de los avances tecnológicos de la NASA? ¿Por qué?

F. A. R.- Probablemente no. Cuando hablamos de la NASA solemos pensar en astronautas, lanzamientos o exploración espacial, pero rara vez en las patentes que hay detrás de muchos de esos avances. Sin embargo, la protección de la innovación ha sido uno de los mecanismos que ha permitido que numerosas tecnologías espaciales acaben beneficiando a la sociedad. La propiedad industrial forma parte de la historia de éxito de la NASA, aunque suele quedar en un segundo plano frente a los aspectos más mediáticos de la exploración espacial.

E&J.- ¿Qué enseñanzas pueden extraerse de la experiencia de la NASA en materia de innovación y protección de la propiedad industrial para las empresas y organizaciones que desarrollan tecnología actualmente?

F. A. R.- Una de las principales lecciones es que la protección de la innovación debe formar parte de la estrategia desde las fases iniciales del desarrollo tecnológico. La NASA ha demostrado que investigar no es suficiente: también es imprescindible gestionar correctamente el conocimiento generado para maximizar su impacto. Las empresas pueden aprender la importancia de combinar investigación, protección jurídica y transferencia tecnológica para convertir las ideas en activos de valor y en ventajas competitivas sostenibles.

(Imagen: E&J)

E&J.- De cara al futuro, ¿qué ámbitos de la exploración espacial podrían generar mayores retos u oportunidades en materia de propiedad industrial?

F. A. R.- Los mayores retos probablemente surgirán en áreas como la utilización de recursos espaciales, la minería lunar, la fabricación en órbita, la inteligencia artificial aplicada a la exploración, la robótica autónoma y las futuras infraestructuras permanentes en la Luna o Marte. Todas estas actividades requerirán nuevas tecnologías y generarán importantes carteras de propiedad industrial. Además, plantearán cuestiones jurídicas inéditas sobre explotación económica, colaboración internacional y protección de innovaciones desarrolladas fuera del entorno terrestre.

E&J.- Para finalizar, ¿qué hito o avance relacionado con la NASA destacaría especialmente desde la perspectiva de la propiedad industrial?

F. A. R.- Más que un único avance, destacaría la capacidad de la NASA para convertir tecnologías concebidas para resolver problemas extremadamente complejos en innovaciones con impacto global. Desde los primeros programas espaciales hasta Artemis, la agencia ha generado un ecosistema de transferencia tecnológica excepcional. Si hubiera que señalar un ejemplo actual, el conjunto de tecnologías que se están desarrollando para construir una presencia humana sostenible en la Luna representa uno de los mayores laboratorios de innovación y propiedad industrial de nuestro tiempo.

  • telegram

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

  • tiktok

Copyright © 2026 , powered by Economist & Jurist.