En la práctica diaria de la abogacía, el abogado no solo trabaja con normas, contratos o procedimientos. Trabaja, sobre todo, con problemas. Problemas que llegan cargados de urgencia, incertidumbre y, en muchos casos, una elevada intensidad emocional. El cliente no acude al despacho en un momento neutro, sino en situaciones de tensión: conflictos familiares, crisis […]