La práctica mercantil española está llena de estructuras empresariales que operan en el tráfico económico sin haber culminado correctamente su constitución societaria o que funcionan bajo fórmulas aparentemente civiles, esto es, comunidades de bienes, sociedades civiles internas o agrupaciones de hecho, pese a desarrollar una verdadera actividad empresarial organizada. El problema surge cuando aparece la […]